ASIA – Ayudando a los niños a superar el trauma del terremoto

Todas las fotos son de Daniela Riva

Yo llegué a Nepal temprano en septiembre para trabajar en los programas educativos de seis semanas de duración implementados por ASIA Onlus en Nepal. Ya habían transcurrido cuatro meses y los trabajos de alivio de las personas había sido realizados, por lo cual, éstas ya tenían energía y fuerza para hablar del terremoto. Mi idea era focalizarme principalmente en el distrito de Rasuwa, severamente castigado que sufrió daños muy graves tanto durante el terremoto principal como en los posteriores movimientos sísmicos.

Como había trabajado en educación durante la mayor parte de mi vida laboral, quería comprender cómo los niños habian experimentado el terremoto y cómo se iban recuperando. También deseaba dar mi apoyo concreto haciendo lo mejor posible de mi. No pude encontrarme con muchos niños ni tuve demasiadas conversaciones sobre el tema. Mi tiempo era demasiado corto. Uno necesita quedarse con los niños durante cierto tiempo para conocerlos bien y para poder construir un buen vínculo cercano a la amistad. Pero eso no sucedió. Lo que ocurrió fue que conocí muchas organizaciones involucradas en actividades psicosociales realizadas por maestros y por personal educativo, cuyo objetivo era identificar a los niños que habían sufrido algún tipo de shock post-traumático posterior al terremoto. Por eso, este artículo trata de las reacciones y de los sentimientos de los niños tal como fueron relatados por los adultos (sus padres, los docentes y el personal escolar) que enfrentaron las reacciones inmediatas de los niños. El trabajo de ASIA en Nepal tomó otro foco al tener en cuenta tanto los daños causados por el terremoto como las condiciones de vida de las comunidades.

Actividades regulares de ASIA antes del terremoto

ASIA comenzó a trabajar en Nepal en el año 2008, implementando programas principalmente en dos distritos: el de Kavre y de Rasuwa. Sus actividades se centraron en mejorar la calidad educativa a través de la construcción de escuelas, el otorgamiento de becas a los niños, el desarrollo de sistemas sanitarios de agua potable y el desarrollo de condiciones ambientales de vida sustentable.

En el norte de Nepal, dentro del Comité de Desarrollo de las Aldeas (VDC) de Yarsa y Saramthali (dentro del distrito de Rasuwa ), la destrucción fue total; y el 95% de los edificios colapsaron. ASIA fue la primera organización en llegar al lugar. Allí, ASIA está construyendo 29 aulas temporarias en las 18 escuelas que colapsaron, desde la intención de que se puedan retomar las clases y realizar las actividades educativas. De este modo, 1.698 niños podrán asistir a clases nuevamante.

En el Comité de Desarrollo de la Aldea de Saramthali (dentro del distrito de Rasuwa ), ASIA ayudó a más de 6.200 personas distribuyendo materiales de construcción de refugios (chozas) para protegerse de los vientos monzones anuales. En el Comité de Desarrollo de la Aldea de Baluwa (en el distrito de Kavre), ASIA ayudó a 11.200 personas, distribuyendo refugios (chozas ) y más de 1600 kits de semillas de cultivo local, herramientas, fertilizadores y pesticidas naturales con el fin de recomenzar -lo más pronto posible- las actividades económicas del área. Los esfuerzos de ASIA se han centrado en las tareas de reconstrucción posteriores al terremoto, a partir de objetivos de entrenamiento de equipos locales para la reconstrucción de aldeas y de escuelas con materiales tradicionales, donde se usen técnicas anti-sísmicas.

Durante el tiempo en que estuve en Nepal, ASIA organizó camiones para transportar materiales de construcción, equipos de herramientas, bamboo para construir camas, frazadas para sobrevivir el frio clima invernal, paneles solares y alimentos para las aldeas que sufrieron los daños más severos a causa del terremoto. Debido a razones políticas, Nepal también está sufriendo falta de gasolina y de gas , lo que dificulta aún más la vida de los pobladores de las aldeas.

El planeamiento del nuevo proyecto “Aumentando la subsistencia en las áreas golpeadas por el terremoto” se focaliza en la promoción de cultivos de productos de bosques, de plantas medicinales y aromáticas para cultivar en las comunidades del distrito de Rasuwa. Entre los socios que trabajan en dicho proyecto están incluídos ASIA Onlus como la Fundación Agroforestal Nepalesa y el Centro de Educación No formal.

¿Dónde estabas durante el terremoto?

Las preguntas que yo hacía durante el tiempo en que estuve en Nepal – tanto a los adultos como a los niños-era : ´¿dónde estabas durante el terremoto?´ Afortunadamente, el movimiento sísmico – de 7.8 en la escala de Richter- ocurrió un sábado. Los niños no estaban en la escuela y los adultos no habían ido a trabajar. De todos modos, y dependiendo del área que tuviéramos en cuenta, muchos niños sufrieron daños y todos vieron las consecuencias. El oficial de planeamiento de la Oficina Educativa del Distrito de Rasuwa nos contó una de sus experiencias más tristes. Allí, los niños jugaban en el patio de la escuela cuando sucedió el terremoto. Una zona abierta es – por lo general- un lugar seguro. Por eso, los que estaban afuera lograron sobrevivir. Algunos niños habían recibido entrenamiento sobre qué hacer en casos de terremotos, e inmediatamente recordaron que el lugar más seguro era debajo de una mesa. Corrieron adentro de la escuela, pero murieron ya que todo el edificio de la escuela colapsó. Según el Oficial de Planeamiento, los organizadores habían brindado a los niños información contradictoria.

Las personas y los niños necesitan descanso y apoyo

Por supuesto que entre los 8.660 muertos y los 16.800 heridos había muchos niños, y que 2.8 millones de personas fueron forzadas a alejarse de sus viviendas por los daños que éstas sufrieron, ya que la mayor parte de quienes vivían en casas que colapsaron tenían niños. A esas familias se les brindaron espacios en casas temporarias en campos preparados para los desplazados internos (IDP). Esas casas como también los centros temporarios de enseñanza (TLCs) que han sido construídos con paneles de hierro están funcionando como escuelas, mientras los centros educativos permanentes son reconstruídos en los próximos 2 ó 3 años. Tanto los maestros como los representantes de las ONG concordaron en que es muy difícil para algunos niños poder estudiar en los centros temporarios de enseñanza (TLCs) ya que éstos son muy calurosos en verano, bastante frios en invierno y ruidosos en la temporada de lluvias. Los padres, los niños y el personal educativo esperan que el trabajo de construcción de los centros educativos y de las escuelas permanentes se realice más rápido que lo planeado.

El director de una de las escuelas de Rasuwa nos dijo que la escuela fue cerrada durante un mes después del terremoto y durante otro mes en la temporada de lluvias. Fue realmente imposible para los niños asistir ya que uno de los edificios con dos aulas y también los baños colapsaron completamente, y el patio de juegos sufrió daños severos. El director también nos informó que los niños, al ver los nuevos edificios temporarios construídos, se acordaban del terremoto y se sentían muy tristes. También nos contó que por haber visto tantas personas muertas, sentían tristeza y cansancio. Algunos maestros de áreas remotas habían viajado a aquellas zonas donde estaban sus hogares, por ejemplo, a la capital Katmandú, para descansar y reponerse del shock y los traumas sufridos por el terremoto. El director nos informó que debido a eso también había escasez de maestros .

Compartiendo, cuidando y amando. Entrenamiento de maestros en educación psicosocial y apoyo psicológico .

Yo aprendí que habian muchas organizaciones que entrenaban a los maestros para que pudieran brindar apoyo psicosocial. En Rasuwa, ASIA siempre llevó a cabo dos programas de entrenamiento (de dos dias de duración) en colaboración con la asociación Acción Global Nepalesa y la Sociedad de Conservación del Area de Langtang . Los maestros de seminaro de entrenamiento venían de pueblos donde ASIA había realizado actividades antes del terremoto. Yo me sentía contenta al tener la oportunidad de asistir a la tercera sesión de entrenamiento junto a dieciocho participantes de la aldea de Yarsha .

Lo principal del seminario era darle a los maestros, a través de técnicas de counseling, herramientas para brindar apoyo psicosocial dentro de sus aulas. Al comienzo, cada participante tenia que compartir recuerdos muy importantes de su niñez con otro miembro del grupo; luego debía hacerlo con todo el grupo. Los recuerdos servían para tomar conciencia de cuán importantes pueden ser las experiencias infantiles.

Los ejercicios prácticos se relacionaban con distintos métodos de enseñanza–aprendizaje de linguística, relaciones interpersonales, espaciales, intrapersonales, naturales, de lógica- matemática y de actividades corporales, deportivas y musicales. Los niños pueden, por ejemplo, aprender combinando estos métodos a través del juego, los deportes, las danzas, y las actividades exteriores. Los juegos pueden incluir el moverse en clase, el buscar preguntas y respuestas en pequeños trozos de papel, el permitir la diversión y la relajación mientras se aprende. En medio de los ejercicios prácticos, los facilitadores dieron información teórica sobre los síntomas, las perturbaciones y las conductas de niños que han sufrido traumas: éstos pueden orinarse en la cama a la noche, sufrir regresiones, tener conductas agresivas, no desear ir a la escuela, quedarse mirando, hablar en forma monótona, estar nostálgicos, comenzar a llorar, aislarse a sí mismos, no querer ir a clase o manifestar síntomas epilépticos. Los padres -al no saber cómo resolver estas situaciones- a menudo contactan a sanadores tradicionales en busca de ayuda. La guía brindada por los facilitadores fue muy clara: el miedo no siempre es malo; es bueno para protegerse a uno mismo como para tomar conciencia. Lo principal de los métodos es el amor y el cuidado, y el recordar que compartir es cuidar.

Hacia el final de los dos días de entrenamiento, los cuatro grupos compartieron sus sentimientos sobre sus recuerdos de aquellos momentos de paz, sobre algunos momentos tristes, sobre momentos de enojo y sobre aquellos momentos felices de la vida. Asi, escuchamos recuerdos de maestros pescando en lagos pacíficos, sentimientos tristes de quienes -estando en la escuela- eran castigados e incluso golpeados por sus maestros; sobre momentos de enojo cuando eran culpados sin motivo alguno o cuando peleaban con sus compañeros; y sobre momentos de felicidad cuando estaban con sus amigos, cuando recibían lindos regalos e –incluso- cuando sus padres encontraban un compañero para toda la vida de un jóven y preparaban las ceremonias de casamiento.

Niños que perdieron a ambos padres

Según las organizaciones de defensa de los derechos de la niñez, hay 600 orfanatos y hogares donde viven casi 16.000 niños. Muchos de éstos fueron alejados de sus familias y de sus comunidades cuando la guerra civil comenzó diez años atrás. En Nepal, después del terremoto, hubo muchos casos de padres que –bajo falsas promesas- enviaron a sus hijos a hogares para niños. Hay gente en Nepal que ha tratado de beneficiarse económicamente de la situación, y ha establecido hogares para niños, juntando dinero de donantes internacionales. Las organizaciones de derechos humanos de la niñez- junto a UNICEF- han comenzado a informar a los padres sobre estas actividades, estableciendo los denominados Lugares Amistosos de Niños en los campos para las personas desplazadas. Los organizadores aconsejan a los padres y a los parientes no darle sus hijos a otros. Además, les preguntan qué creen que sus hijos necesitan para crecer, y cómo puede alcanzarse eso. También informan lo que los guardianes consideran como desafíos para el desarrollo de los niños.

ASIA está por reconstruir las escuelas destruídas por el terremoto dentro del Comité de Desarrollo de las Aldeas de Yarsa y de Saramthali (dentro del Distrito de Rasuwa), con el fin de darle a los niños un lugar protegido donde puedan comenzar a reconstruir su futuro.

Las actividades de ASIA dan apoyo a desarrollos de largo plazo y en situaciones de emergencia educativa en los distritos de Rasuwa y Kavre. Los niños necesitan un ambiente educativo positivo que les brinde seguridad física, donde sus maestros y padres puedan darles sostén cuando los recuerdos perturbadores del terremoto les produzcan inquietud mental.

Participá en la campaña, y visitá la página web:  www.asia-ngo.org/emergency 

Escrito por: Päivi Ahonen: paiviahonen@gmail.com

Traducido por Laura Yoffe.

Posteado por: Liz Granger // FEATURES // November 10, 2015