Ati Yoga con Chögyal Namkhai Norbu en Tashigar Sur

Ati Yoga con Chögyal Namkhai Norbu

Retiro en Tashigar Sur

4-8 de Diciembre, 2015

Por: Sergio Oliva

Ati Yoga fue el título de la conferencia que el Maestro dio por segunda vez en la Universidad Nacional de Córdoba, generando el espacio para la presentación de la edición en español del libro “Yoga Tibetano del Movimiento, el Arte y la Práctica del Yantra Yoga”, que llevó a cabo Fabio Andrico con una breve introducción a esta disciplina. Analizando el significado de la palabra yoga, el Maestro señaló que mientras el término sánscrito significa “unión”, su traducción tibetana, naljor, se refiere al conocimiento; más concretamente, a poseer el verdadero conocimiento de nuestra condición natural, la condición auto perfecta del Dzogchen.

Ati Yoga también fue el título de las enseñanzas dadas por el Maestro en el retiro de Tashigar Sur. Curiosamente, fue tanta la intensidad de la enseñanza y sucedieron tantas cosas, que teníamos la sensación de estar en otra dimensión del tiempo, donde las horas se extendían tanto como fuera necesario para que todo ocurriera.

Durante ese tiempo, la enseñanza que el Maestro dio fue una extraordinaria síntesis de Santi Maha Sangha, en la que nada quedó sin ser explicado. Así se hizo evidente que el título de este retiro tenía perfecta relación con su contenido, en el sentido de que, aunque a menudo es sustituido por el término Dzogchen, Ati Yoga se refiere específicamente al noveno y supremo vehículo de realización, el camino de la auto liberación, mientras que Dzogpa Chenpo también es el nombre con el que se designa la meta final del Anu Yoga, según se explica en el nivel de la Base del Santi Maha Sangha.

Con relación a los vehículos, Rinpoche señaló que hace poco tiempo fue encontrado un comentario del tantra Dra Thal Gyur y que, luego de haber trabajado durante seis años sobre este documento, descubrió algo muy importante: se dice en el tantra que el Ati Yoga es la meta final de todas las enseñanzas existentes, lo que significa que incluye a musulmanes, cristianos, etc. También dijo que esto surge claramente cuando el tantra hace una clasificación de los nueve vehículos, en la que el primero es el vehículo mundano que comprende todo aquello que los seres humanos establecen como cierto y en lo que luego creen; el segundo vehículo es el del Sutra Hinayana -que no se subdivide en dos como lo hacen otras clasificaciones- y el tercero es el del Sutra Mahayana, completando así la primera tríada; la segunda está integrada por las tres series de tantras externos, Kriya, Ubhaya y Yoga Tantra y la tercera por las tres series de yogas de los tantras internos, Maha Yoga, Anu Yoga y Ati Yoga. Esta clasificación es particularmente importante, en tanto proviene del más antiguo de todos los tantras, la fuente de todas las enseñanzas Dzogchen.

El clima se expresaba con la misma vivacidad que las palabras del Maestro, y en ese corto tiempo pasamos por todos sus matices. El frío, el calor, un cielo sereno o una lluvia torrencial, exhibían en sus cambios toda la energía puesta en movimiento, como sucede cada vez que el Maestro se encuentra en este Gar de las sierras.

Khaita

Pero cualquiera fuera el clima, todas las tardes, a la misma hora, Rinpoche llegaba al Gonpa y el aire se llenaba de melodías. Era el tiempo de Khaita y, durante algunas horas, sólo los árboles permanecían quietos. Como el Maestro explicó al hablar de nuestra verdadera condición, en las enseñanzas Vajra más importante que integrar la vacuidad es integrar el movimiento.

Muy armónicamente, algunos, y no tan agraciados, otros, todos nos movíamos procurando mantener la cadencia de cuatro pasos, uno en el aire, que nos unificaba. Intentábamos estar atentos y mantener la presencia y disfrutar de la atmósfera particular que se vivía dentro del Gonpa. El maestro nos recordaba que estas danzas constituían una práctica de Dzogchen e inmediatamente decía: “repeat!”

Nuevamente organizado bajo la modalidad del principio de generosidad y gracias a los aportes de numerosos sponsors y donantes, el retiro pudo hacerse con ingreso libre y gratuito. De esta manera, todas las personas pudieron recibir las enseñanzas sin que las dificultades económicas fueran un impedimento. Más de cien nuevos interesados tomaron contacto con el Maestro, quien dio durante el retiro la introducción directa, acorde con la primera de las tres afirmaciones de Garab Dorje.

Y llegó el 8 de diciembre, último día de enseñanzas, y el cumpleaños del Maestro. Cuando el retiro terminó, comenzó la fiesta. Como en otras oportunidades, fue invitado a la celebración el Intendente de Tanti, quien le hizo entrega al Maestro del Decreto Municipal por el que se lo declaró “Visitante Ilustre”, y también de un diploma de reconocimiento a la Comunidad Dzogchen por su aporte cultural y turístico al pueblo de Tanti, mediante la actividad desarrollada a lo largo de 25 años. Luego llegaron las presentaciones artísticas: teclado, flauta traversa y guitarra llegaron de la mano de nuestros músicos, que nos ofrecieron entre otros temas la canción de Dzamling Gar y una versión melódica del Mantra de las 100 Sílabas, junto a un coro integrado por practicantes. A continuación, disfrutamos de videos con cariñosos saludos al Maestro que miembros de Gares y Lings enviaron de distintas partes del mundo. Entre ellos, Norbuling produjo un video muy gracioso, al estilo de las viejas comedias de cine mudo, en el que los practicantes del Ling de Perú montaron una fiesta de cumpleaños con su acostumbrada gracia y ternura, que hizo reír mucho a todos. Finalmente, un grupo de practicantes bailódos danzas tibetanas de Khaita y también un grupo de chicos bailó para el Maestro una danza tibetana, que fue aplaudida por todos.

Cumpleaños de Rinpoche.

Los festejos continuaron fuera del Gonpa, bajo un cielo cargado de nubes y mucho calor. La mesa del Maestro estaba bien protegida bajo la copa de un árbol y allí se le llevó una gran torta de cumpleaños ornamentada artesanalmente con los ocho signos auspiciosos en color dorado, verdaderamente maravillosa.

Unos días después, antes de su partida, Rinpoche participó de un asado de despedida con toda la gente y nuevamente brindamos y celebramos. Esa fue la característica de este tiempo con el Maestro, la de una gran celebración, en la que compartíamos la fortuna de estar junto a él otra vez, como una gran familia, con la misma alegría que siente quien ha regresado a su hogar después de un largo viaje.

 

Juntos con Rosa y el Maestro