El conocimiento de nuestra condición real – Parte 2.

Esta es la segunda parte de la charla pública dada por Chögyal Namkhai Norbu en Beijing, China, el 9 de Octubre de 2015. La primera parte fue publicada The Mirror N 130.

El punto de vista

Cuando aprendemos Atiyoga, lo primero de esta enseñanza y lo más importante es el punto de vista: la consideración sobre cómo deben ser las cosas. Yo estudié la tradición Budista en el colegio durante muchos años. Primero, estudié filosofía Sutra durante cinco o seis años y después profundicé mi conocimiento en el colegio universitario. Creía que sabía muy bien el principio de la enseñanza del Sutra Budista. Después, recibí muchas enseñanzas e instrucciones y pensaba que sabía. Pero lo que había aprendido y sabía sobre el punto de vista era según el modo tradicional, donde hay cuatro o cinco escuelas y cada una tiene su propio punto de vista. Se considera que el origen de todas estas escuelas es la enseñanza de Buda; pero quienes siguen la enseñanza de Buda son distintos tipos de seres humanos. Las personas que siguen las enseñanzas de Buda no obtienen inmediatamente el estado como el de Buda.

Cada uno tiene su modo individual de ver y juzgar. Los seres humanos tienen -en particular- egos muy fuertes. Siempre pensamos que sabemos más que los demás, que nuestro propio modo de ver es mejor que el de los otros; incluso, no se los decimos por respeto. Porque si les dijéramos que nuestro modo de ver es mejor que el de los demás, nadie querría estar con nosotros. Por eso, nos mostramos como personas abiertas, cuando -en realidad- insistimos en nuestro propio modo de ver las cosas y discutimos durante horas y horas; incluso sobre cosas que no son importantes. Tratamos de convencer a los demás para que piensen y vean las cosas tal como las vemos nosotros, aunque esto no sea fácil porque los demás también tienen ego. Yo tengo mi propia condición del mismo modo que los demás tienen la suya.

En este sentido, es muy importante lo que Buda explicó al decir que todo es interdependiente y que no existe nada que no lo sea. Por eso, cuando hablo y hago algo con otro es muy importante que sepa que somos interdependientes: así como yo tengo mi propia condición, el otro también tiene la suya.

Hay palabras muy importantes de Buda en la enseñanza Sutra.

རང་གི་ལུས་ལ་དཔེ་ལོང་ལ། །གཞན་ལ་གནོད་པར་མ་བྱེད་ཅིག

rang gi lus la dpe long la / gzhan la gnod par ma byed cig

Buda dijo que debemos tomarnos a nosotros mismos como ejemplo, respetándonos y no creando problemas a los otros. Por ejemplo: si alguien me insulta y a mí no me gusta, debo recordar que no me gustó, tomarlo como ejemplo y no insultar a los demás, sino respetarlos. Esto significa que somos interdependientes y que trabajamos en esa dirección.

Cuando tenemos conocimiento del nalma [condición real] sabemos que todos los seres sensibles, – no sólo los seres humanos- tienen esa condición. En la enseñanza Budista del Sutra se dice que debemos aumentar nuestra compasión hacia todos los seres sensibles porque si les hacemos algo malo, ellos tendrán una sensación negativa y sufrirán. Este es el motivo por el cual debemos respetar a todos los demás seres sensibles. Cuando tenemos conocimiento del nalma, de que todos tenemos esa condición real, podemos entender cómo respetar a los otros y trabajar con ellos.

Reconociendo nuestra naturaleza real

Yo he estado en muchas conferencias internacionales sobre la paz. Todas han sido muy buenas y asistían personas muy importantes y preparadas. Pasábamos mucho tiempo juntos y así llegábamos a conocernos. Cada uno decía que era muy importante crear la paz. Por supuesto: el tema era muy lindo. Pero después que la conferencia terminaba, cada uno se iba y no quedaba nada en concreto. Al reflexionar, yo veía que en un sentido real todo era muy triste porque habían organizado una conferencia muy costosa donde había participado mucha gente con muy buena intención, pero -como conclusión- nada se manifestaba después.

En este sentido es que pienso que el Atiyoga es algo realmente muy importante para todos los seres sensibles. Lo que debemos aprender en relación al punto de vista del Atiyoga es que no debemos pensar que nuestro modo de pensar y que nuestro modo de ver es perfecto. Siempre estamos limitados; por eso, debemos observar nuestra condición. Así es cómo se lo explica en el tantra Dra Thalgyur. En general, cuando preguntamos cuál es el mejor punto de vista de la enseñanza de Buda, todas las tradiciones claman que su sendero de conocimiento y su punto de vista es perfecto. Entonces surgen muchas discusiones entre las distintas escuelas. En sus tiempos, Buda -para explicar su enseñanza- decía que la esencia es reconocer cómo es la naturaleza real del nalma .

Buda dijo:

ཟབ་ཞི་སྤྲོས་བྲལ་འོད་གསལ་འདུ་མ་བྱས། བདུད་རྩི་ལྟ་བུའི་ཆོས་ཤིག་ཁོ་བོས་རྙེད། སུ་ལ་བསྟན་ཀྱང་གོ་བར་མི་ནུས་པས། མི་སྨྲ་ནགས་འདབས་འདི་རུ་གནས་པར་བྱ།།

(zab zhi spros bral ‘od gsal ‘du ma byas/ bdud rtsi lta bu’i chos shig kho bos rnyed/ su la bstan kyang go bar mi nus pas/ mi smra nags ‘dabs ‘di ru gnas par bya//)

ཟབ་ཞི་སྤྲོས་བྲལ་ (zab zhi spros bral) significa: ´he descubierto un conocimiento muy profundo.´ Pacífico .

སྤྲོས་བྲལ་(spros bral) significa: ´más allá de todos los conceptos´

འོད་གསལ་ (‘od gsal) significa: ´ luminosidad, su naturaleza real´.

འདུ་མ་བྱས་ (‘du ma byas) significa: ´algo que no es agregado, porque todo lo que es agregado se relaciona con el tiempo y el espacio.´

 

Yo había descubierto una enseñanza y un conocimiento muy precioso; pero cuando lo comunicaba a los demás, nadie lo podía comprender fácilmente. Lo que debía hacer entonces era, estar yo mismo en ese conocimiento.

Buda enseñó ese tipo de conocimiento en su enseñanza. No enseñó ningún tipo de tradición. Hasta el momento en que Buda manifestó el Parinirvana ( manifestación de la muerte), entre todos los discípulos que lo seguían, no habían ni escuelas ni tradiciones. Incluso, apenas Buda manifestó el Parinirvana, surgieron 18 escuelas diferentes de Hinayana, porque sus discípulos formaron grupos diferentes. Un grupo decía que ellos entendían lo que Buda había enseñado; mientras que otro lo presentaba de manera levemente diferente, como los hacen los partidos políticos de nuestra sociedad. A esto se lo llama ´limitación´.

En Atiyoga, necesitamos aprender a no juzgar, a no mirar para afuera y a no tratar de convertir a los demás. Si vamos en este sentido, tarde o temprano, perderemos. En cambio, necesitamos observarnos a nosotros mismos. Cuando yo encontré a mi precioso maestro de Dzogchen, quien me introdujo al real conocimiento del Dzogchen, él me marcó la diferencia entre la función de un par de anteojos y la de un espejo. Cuando usamos anteojos -incluso si éstos son muy poderosos- miramos hacia afuera y podemos ver hasta las cosas más pequeñas. Esa es la función de los anteojos, lo cual quiere decir que aunque yo no sepa muchas cosas de modo intelectual, lo sé desde una visión dualista: yo estoy aquí y veo algo allí. Pero no sé ni descubro cómo es la naturaleza real: el nalma.

Public talk at Beijing University

Charla pública en la Universidad de Beijing

El ejemplo del espejo

La manera más importante para poder entender el punto de vista del Atiyoga es observarnos a nosotros mismos. A través del ejemplo del espejo, ya que el espejo no mira hacia afuera. Cuando miramos al espejo, aparece nuestro rostro. Este es un ejemplo de nosotros mismos observando dentro nuestro. Cuando miramos adentro de nosotros, podemos entender y descubrir las limitaciones infinitas que tenemos en nuestra condición. Cuando las descubrimos y no estamos más en esas limitaciones, ni estamos más condicionados por éstas, estamos en nuestra naturaleza real. Ese es el principio del Atiyoga. Incluso, si vivimos en la condición limitada de nuestra sociedad, podemos tomar conciencia de eso, y saber cómo es la situación de nuestra condición relativa. Nosotros vivimos en el tiempo y en el espacio, tenemos nuestro cuerpo físico, por lo cual necesitamos dormir a la noche, comer y beber para mantenerlo. No podemos decir que porque somos practicantes de Atiyoga no necesitamos hacer todo eso. Necesitamos respetar esto y ser responsables de nosotros mismos. Así, tendremos más posibilidades de trabajar un poco en nuestra condición real. Y también podremos comprender cómo respetar a los demás.

Esto es algo muy importante- particularmente- cuando hablamos de la paz en el mundo. La paz en el mundo será posible si respetamos la dimensión de los demás. Debemos descubrir esto en nuestra condición individual.

A esto, en los idiomas occidentales se lo denomina ‘evolución’. Lo cual significa que conocemos lo que es la ´condición real´ y trabajamos con ella, teniendo en cuenta a los demás. Así, todo se corresponderá con nuestra naturaleza real. Por este motivo, el conocimiento del Atiyoga es muy importante para vivir en nuestra sociedad.

Debemos pensar un poco sobre la evolución en cada uno de nosotros y desarrollar ese conocimiento estando presentes, y sabiendo cómo trabajar en la condición relativa, en el tiempo y el espacio, sabiendo muy bien que la condición relativa es indispensable. Pero, si ignoramos nuestra verdadera naturaleza, no tendremos ninguna base para la evolución. Siempre tendremos revoluciones y necesitaremos cambios para convertir a los demás. Si uno necesita convertir a los otros, éstos nunca estarán contentos. Incluso, si tratamos de convertir a los perros y a los gatos, ellos no se sentirán felices. Como ya dijo Buda: es muy importante tener en cuenta estos ejemplos partiendo de uno mismo.

Estar dominado por la mente

Todos nosotros existimos y para eso tenemos un cuerpo físico, nuestra energía y nuestra mente. Cuando vivimos de manera corriente seguimos nuestra mente, juzgando y pensando. También nuestra energía y nuestro cuerpo físico sirven a nuestra mente. La mente debe ser consciente de esto. Si sabemos que tenemos nalma (nuestra naturaleza real), desde el comienzo trataremos de hacer lo mejor posible desde la mente en nuestra condición relativa. Para eso, necesitamos entender cómo es nuestra naturaleza real. Si tenemos ese tipo de presencia y de conocimiento, la mente no dominará más a nuestro cuerpo físico ni a nuestra energía. La mayor parte de la gente -al ignorar esto- siempre sigue a su mente.

Algunas personas dicen que tienen mucha confusión, agitación y muchos problemas. ¿Por qué tienen ese tipo de problemas? Porque van detrás de su mente, sin saber u olvidándose por completo cómo es su naturaleza real. Entonces, la mente se torna más y más poderosa, día tras día, y las personas son gobernados por su mente. Cuando vamos en esa dirección, la mente nos domina por completo y nos tornamos completamente dependientes de ella. La mente se vuelve mucho más poderosa y puede llegar a dominar toda nuestra energía. Así, podemos llegar a tener muchos problemas.

Algunas personas creen que un espíritu negativo entró en su cuerpo; y aunque les digamos que no hay ningún espíritu malo y que sólo es su mente, no nos creen. ¿Por qué? Porque la mente tiene éxito porque trabaja a nivel de la energía y -por eso- la persona siente algo concreto. Incluso, algunos llegan a decir que escuchan a alguien hablándoles al oído, diciéndoles que hagan esto o aquello. Cuando les decimos que no hay nadie hablándoles y que es sólo su mente, no nos creen. A veces, la mente tiene éxito y domina el nivel de energía. Como no hay energía vital prana circulando en algunos de sus canales, esas personas pueden ver y escuchar cosas concretas. Algunos pueden llegar a matarse saltando de una casa o desde una roca. Este es un ejemplo de cómo uno puede estar condicionado por la mente. Por eso, es muy importante que sepamos cómo es la condición de nuestra naturaleza real.

La mente es su función y está relacionada. La mente es indispensable y muy útil para todos nosotros. Sin mente, no podríamos pensar ni hacer nada. Pero necesitamos usar la mente y no ser usados por la mente. La gente que sigue el Atiyoga debe entender esto.

Superando los problemas

En Atiyoga hay prácticas como Yantra Yoga relacionadas con el nivel físico, que tiene cientos de movimientos y de posiciones combinadas con la energía prana. Si alguien tiene algún problema como el estar dominado por la mente, ciertos movimientos y prácticas del Yantra Yoga (relacionadas con el nivel físico y con la respiración) podrían ayudarlo a volver a la condición normal. Muchas prácticas están relacionadas con el nivel de la energía. Si tenemos problemas en la condición relativa, será más fácil superarlos.

Un problema a nivel físico es posible de ver y tocar y de hacer algo físicamente. En cambio, es mucho más difícil solucionar un problema relacionado con el nivel energético ya que el nivel de la energía no se puede ver, aunque se pueda sentir a través de nuestra experiencia. Incluso, mucho más difícil es todo lo relacionado con los conceptos mentales. Por ese motivo, cuando seguimos el Atiyoga, hay algunas prácticas relacionadas con el cuerpo físico, con el nivel energético y con la mente.

A mucha gente le gusta hacer prácticas de respiración o de movimientos; pero cuando hablamos de meditación, muchos no entienden qué deben hacer. Les daré un ejemplo simple: a una persona que viene con mucha confusión y que tiene muchos problemas yo le digo que se relaje. Pero, esa persona puede decir que sabe muy bien que debe relajarse, pero que no logra hacerlo. Es por eso que se dirige al maestro para poder recibir consejos. ¿Qué puede hacer un maestro cuando viene alguien con ese problema? Podrá sugerirle que cuando se sienta nerviosa, haga alguna respiración, por ejemplo: inhalar y exhalar, mientras sube y baja sus brazos 20 veces. Después de eso, deberá acostarse y relajarse. Entonces, la persona podrá hacer esto y descubrir que lo ayuda.

Cuando esté nerviosa, podrá hacer eso nuevamente. Pero eso no quiere decir que si lo hace hoy, mañana estará relajada. Mañana será otro día y otra circunstancia. Hay muchas causas secundarias para estar nerviosos en nuestras circunstancias. Cada vez que esa persona se ponga nerviosa, podrá hacer esa práctica que la ayudará un poquito; pero eso no será suficiente para superar el problema: sólo la ayudará en ese momento. Si deseamos aprender y hacer algo definitivo para alcanzar un estado calmo, debemos trabajar al nivel de la energía, usando las prácticas y ejercicios para relajarnos.

Finalmente, tenemos el nivel mental. En general, no sabemos cómo relajarnos. Sólo conocemos esas palabras y pensamos que relajarnos significa no hacer nada en particular que pueda crear tensiones. Por ejemplo: cuando vamos a un doctor, para examinarnos, él nos dice que nos acostemos y que nos relajemos.¿Entonces, qué hacemos? Tratamos de relajar un poquito nuestro cuerpo físico. Pero nuestra existencia no es sólo nuestro cuerpo físico; también incluye nuestro nivel energético y –particularmente- nuestra mente. Aunque parezcamos físicamente relajados, estamos muy tensos y preocupados con lo que el doctor nos pide que hagamos. Nuestra energía está cargada, también lo está nuestra mente y entonces no hay relajación. En el sentido real, no sabemos cómo relajarnos.

Tregchöd

En Atiyoga, hay un método de enseñanza llamado Tregchöd. Son instrucciones.  Tregchöd significa relajación completa y, esa palabra surge de un ejemplo concreto. En tibetano, ‘treg’ significa que uno junta algo como pedazos de madera con una cuerda. A la madera se la denomina ‘shing’ en tibetano. Cuando juntamos pedazos de madera con una cuerda decimos ‘ shing treg’. Si la amarramos con hierbas, decimos ‘ tsa treg’. A veces, en los videos se pueden ver campesinos tibetanos que cargan muchos manojos de hierbas atadas todas juntas. Por eso, en Tregchög: ‘treg’ significa ‘ atar’ .

En nuestra condición ordinaria, tenemos cuerpo, voz y mente. Esas tres existencias están muy cargadas y atadas siempre. En nuestra condición, nunca nos relajamos. Cuando hay algo que hacer, le damos mucha importancia y consideramos que debemos hacerlas de un modo o de otro. Cuando le damos demasiada importancia a las cosas, las cargamos con peso y nosotros también nos cargamos. Y al estar cargados, estamos atados por el cuerpo, la voz y la mente: todo eso junto. Ese es el significado de  ´treg´.

Chöd significa que los tres se rompen. En tibetano, hay dos palabras cuyo significado es similar, pero cuyo sonido es diferente. A uno, se lo pronuncia chöd [ gcod] ; mientras que el otro es chöd [ chod].Cuando decimos  chöd [chod], exhalamos. Con  chöd [gcod] no exhalamos . Chöd [gcod] significa ‘cortar a través de algo’ como, por ejemplo, cortar un pedazo de madera con un hacha. Del mismo modo, muchos practicantes en Tibet son llamados  chödpa, porque hacen la práctica del chöd y cortan a través del ego, ya que han descubierto que el ego es la raíz de todos los problemas. Hay muchos métodos que usan para cortar a través de algo.

Cuando decimos  chöd [ chod], nadie está cortando; pero lo que está junto, se rompe por sí mismo. Se rompe por sí mismo al entrar en el conocimiento. Todas nuestras tensiones son de la condición relativa. Por eso, cuando estamos en nuestra condición del nalma, no hay tensiones. Es como estar más allá de las tensiones. Cuando estamos en ese estado, es como si el hilo que nos junta, se rompe por sí mismo. Cuando el hilo se rompe por sí mismo, lo que estaba atado finalmente se relaja. Esto significa que estamos usando el método del Atiyoga, el aspecto de la práctica a nivel físico, a nivel energético y a nivel mental. Al combinarlos y aplicarlos juntos, podemos descubrir cómo podemos relajarnos realmente. Esto es muy importante en la vida de un ser humano.

Integración

Nuestras vidas no están hechas sólo de cosas malas, sino de cosas lindas también. Cuando entendemos cómo es nuestra vida, podemos disfrutarla. Algunos practicantes se dedican a la práctica y hacen sacrificios, como cuando siguen el camino del Sutra. Pero si somos practicantes de Atiyoga, lo que necesitamos hacer es integrar en nuestra condición relativa. En el conocimiento del Atiyoga no hay nada que cambiar. Si -por ejemplo- una persona trabaja en un hospital, podrá tener conocimiento del nalma y hacer lo mejor de sí mismo siguiendo adelante con su tarea. Su actitud y lo que debe hacer en Atiyoga es eso. Si una persona trabaja en un negocio y necesita ir allí todos los días, o si es un estudiante universitario o secundario que va a la escuela todos los días, deberá saber que ésa es su condición relativa. Debemos responsabilizarnos por nosotros mismos, saber que ésas son nuestras responsabilidades y hacer lo mejor que podemos, tratando de no estar totalmente condicionados por los conceptos mentales. De este modo, tendremos posibilidades de disfrutar nuestra vida. Esto es lo más importante: la vida es corta y necesitamos disfrutarla.

Muchas personas piensas que porque son jóvenes no tienen esos problemas y que tendrán una larga vida. Pero la vida no está garantizada. No sabemos si habrá o no un mañana. Esa es la condición real. Por eso, estamos presentes y hacemos lo mejor, siendo responsables de nosotros mismos. Aprender Atiyoga quiere decir que nos ayudamos a nosotros mismos. Ayudarnos a nosotros mismos significa que somos conscientes de cómo debemos trabajar con las circunstancias. Cuando deseamos crear beneficios para los demás, lo hacemos de manera perfecta, porque sabemos que es algo que realmente beneficiará a los otros y a todos los seres sensibles. Somos conscientes de eso, ya que ése es el principio de la enseñanza Atiyoga. Yo no creo que todos necesiten ser practicantes de un camino espiritual, pero que es muy importante tener este conocimiento.

 Transcripto y editado por L. Granger

Cortesía Tibetana de Margherita Pansa

Traducido: Laura Yoffe