Consejos de Urgyen Tendzin en cuatro versos

Photo by Gianni Baggi

Foto de Gianni Baggi

 

Una enseñanza impartida por Chögyal Namkhai Norbu Webcast desde Merigar, 13 de Agosto , 2002

 

¡ KYE HO !

¡ Ser inteligente, escucha !

Si practicas el Dharma de acuerdo a la situación real, todo se vuelve virtuoso.

La presencia instantánea de tu estado primordial

es autoperfecta en su naturaleza misma.

¡ Eso es maravilloso !

 

 

¡Buenos días, buenas tardes a todas las personas alrededor del mundo que están interesadas! Estamos felices de tener esta comunicación y  estar juntos espiritual- y mentalmente. Estamos aquí en Merigar, en nuestro retiro de agosto. Tenemos un día muy agradable, no tan cálido pero muy agradable. También sabemos que en estos días hay muchas personas que están en climas fríos, en la nieve; pero muchos de ustedes están en lugares de clima cálido, así que -en todo caso- disfrutemos de este momento juntos.

 

Quiero comunicarles una enseñanza muy simple. Entre mis muchos maestros de Dzogchen, uno de los más importantes fue mi tío Urgyen Tendzin (rgyan bstan´dzin). Él no era una persona intelectual, pero sí un excelente practicante de Dzogchen. Yo recibí muchas enseñanzas de Dzogchen Upadesha de él, al igual que muchas enseñanzas y conocimientos de Yantra Yoga. Fue uno de los principales discípulos de Adzom Drugpa.

 

Adzom Drugpa era un maestro muy importante de Dzogchen que pasó la mayoría de su vida haciendo práctica. Tenía una realización muy elevada de Dzogchen. Mi tío era un excelente practicante y maestro, pero no como los maestros que han estudiado durante largo tiempo de manera intelectual. Cuando lo ví por última vez en 1954 o 53, no recuerdo el año, fui a verlo para recibir un conocimiento particular de Yantra Yoga.

 

Pasé algunos días con él y cuando ya me iba, le pedí que me diera algún consejo. En general, tenemos esa actitud cuando seguimos a un maestro y le pedimos que nos aconseje. Eso no significa que les estoy diciendo que hagan eso (risas), pero nosotros tenemos esa actitud.

Por ejemplo: le pedí a mi maestro de la Universidad que me diera algún consejo. También le pregunté a otros maestros como Ayu Khandro y ellos me los dieron. Este consejo es esencialmente sobre cómo integrar la enseñanza y continuar con nuestra práctica. Algunos maestros escriben muchas páginas con consejos. Por ejemplo, cuando se lo pedí a Kangkar Rimpoché -uno de mis maestros- él me escribió un pequeño folleto de más de quince páginas.

Si alguien es un practicante y también tiene conocimiento intelectual le es fácil anotar. Pero cuando le pedí a mi tío Togden, él me dijo:- “Ok entonces, busca una pluma y papel. Yo te lo digo y tú lo escribes.” Él sólo me dio cuatro versos.

 

Este fue su consejo. Claro está que yo lo consideré como algo muy importante y por eso quiero explicarles estos cuatro versos de tal manera que ustedes también puedan entender cómo se imparte un consejo sobre la esencia del conocimiento.

 

Este es el primer verso. Kyebu (skyes bu) que significa persona. Cuando decimos `kyebu` en tibetano, puede ser masculino o femenino. En inglés, decimos `persona` que puede ser un hombre o una mujer. Lödro denpa (blo gros ldan pa) significa no sólo una persona, sino alguien que tiene la capacidad de comprender  cuál es un buen camino o una buena vía y cuál es un mal camino. Una persona puede entender y también aplicar esta comprensión. En general, decimos que ésta es una característica de los seres humanos. Los seres humanos son diferentes de los animales. Los animales no tienen esa capacidad. Las personas pueden explicar, pueden hablar, comunicarse, y no sólo pueden comunicar sino también pueden juzgar y pensar. Algunas personas son capaces de comunicar y de distinguir la diferencia entre bueno y malo. A este tipo de personas se los llama ´lodrö denpa´ , que quiere decir que tienen este tipo de inteligencia. Entonces, eso fue lo que él me dijo: “Tú eres ese tipo de persona que tiene esa capacidad.” Lo cual quiere decir  que “no eres estúpido”. Si yo explico algo, tú sabes cómo entenderlo y aplicarlo. Ese es el primer verso.

 

El segundo verso tiene un significado muy condensado. Tsulthum chöchöd gewar gyur (tshul mthun chos spyod dge bar´gyur). ´Tshulthun´ significa que sabemos cómo aplicar todo según como sea su condición. Es una palabra muy importante. En general, nosotros los seres humanos sabemos muchas cosas. Pero aún sabiendo mucho, a veces, tendemos a ir más con nuestras fantasías e intereses. Esto, sin embargo, no se corresponde con la condiciòn real. La condición real significa ´lo que es´, su función real. Estamos en el samsara y sabemos cómo es la condición del samsara. No siempre es agradable ya que nos encontramos con muchos sufrimientos y problemas. Algunas personas se molestan inmediatamente cuando tienen problemas porque no se dan cuenta o no entienden cómo es la condición del samsara. Si estamos conscientes de que estamos en el samsara y sabemos cómo es la situación en él, cuando surja un problema no será necesario que nos sintamos molestos. Claro que no es lindo ni nos sentimos felices cuando tenemos problemas; pero si sabemos cuál es la situación y podemos aceptarla tal cual es, podemos hacer lo mejor para superarla y reducir los problemas. De esta modo no nos cargamos ni acumulamos tensiones; y así -incluso- cuando surgen problemas éstos se tornan más livianos, en vez de más pesados. A esto se lo llama ´saber cómo es la situación o la condición´.

 

En general, cuando seguimos cualquier tipo de enseñanza, primero el maestro nos enseña o nos da una introducción a las Cuatro Conciencias Plenas. ¿Y por qué ellos enseñan primero las cuatro conciencias plenas? Porque no es algo que hayamos inventado o creado; sino que es la verdadera condición de nuestra vida. Pero, incluso si es nuestra verdadera condición, no somos concientes de que lo es. Por este motivo, los maestros nos hacen entender y tener claridad de que la situación es así.

 

La Primera Conciencia Plena habla de lo preciosa que es la condición humana. Si estudiamos de una manera más intelectual decimos que hay dieciocho condiciones. Estamos libres de ocho de esas condiciones. Por ejemplo: no estamos en la condición infernal, no estamos en la condición de los animales, no somos pretas, no somos personas sin capacidad de juzgar o de hablar. No estamos en un país en el que no hay enseñanzas ni transmisión, en el que no sabemos lo que es la enseñanza o el sendero. Incluso, si tenemos un nacimiento humano, cuando estamos sólo en una de estas condiciones, entonces no es tan fácil estar en el sendero. Entonces, hay ocho categorías diferentes. Pero éstas realmente no representan nuestra condición en su totalidad. Este es sólo un tipo de ejemplo. Estamos libres de todas las condiciones negativas. Ese es el verdadero significado o sentido.

 

También hay jorwa chu (sbyor ba bcu), que significa ´las diez cosas perfectas´. De éstas, cinco perfecciones están relacionadas con el individuo, y cinco están relacionadas con nuestras circunstancias. Quienes están interesados en estudiar intelectualmente aprenden estos tópicos uno por uno, y cuando los aprendieron piensan que han realizado ese conocimiento. Si queremos explicarle este tipo de detalles a alguien, seremos más capaces de explicarlo mejor, pero en el verdadero sentido, el principio es no hacer análisis;. El principio es saber, entender concretamente cuál es el sentido real. Por ejemplo: si nos comparamos a nosotros mismos con un animal como un perro, un perro hermoso, un perro muy famoso, aunque el perro pueda ser muy famoso y tener un aspecto muy bello, no puede juzgar ni sentir ni seguir enseñanzas, ni hacer las prácticas como nosotros las hacemos. Es muy simple compararnos a nosotros mismos con cualquier tipo de ser para poder comprender que tenemos una oportunidad muy especial.

 

Cuando hablamos de realización como la de mi tío Togden, no estamos hablando de historia antigua sino de algo que ocurrió muy recientemente durante la Revolución Cultural. Si este tipo de realización todavía existe, significa que hay una posibilidad, y que esta posibilidad está relacionada con la transmisión, con el método de la práctica. Tenemos el método, tenemos la transmisión, tenemos al maestro. Y la transmisión no ha sido interrumpida. Tenemos todas estas cosas, lo que significa que tenemos una muy buena oportunidad de seguir las enseñanzas y hacer prácticas.

 

Así podemos reflexionar sobre lo preciosa que es nuestra vida humana, ya que verdaderamente podemos obtener alguna realización. Tener realización significa que estamos totalmente libres del samsara, libres de todo sufrimiento. Y no sólo nos volvemos libres sino que también podemos ayudar a muchos otros seres sintientes. Algunas personas dicen: “Oh, yo quiero ayudar a otros.” Esa es una intención muy buena; pero antes de poder ayudar a otros debemos tener alguna realización nosotros mismos. Si no tenemos realización o conocimientos, no podremos ayudar a otros seres.

Ayudar a otros no significa que vamos a darles un poco de comida, de agua o algún otro tipo de ayuda. Ese tipo de ayuda es necesaria, pero no es una verdadera ayuda para los seres sintientes, ya que ellos están transmigrando en el samsara continua e infinitamente. Ayudar significa que liberamos a alguien de este tipo de samsara, hacemos algo directa o indirectamente. Entonces, para hacer esto debemos tener cierta realización y conocimiento. Si queremos ayudar a alguien que está enfermo, realmente tenemos que ser un buen doctor. Eso significa que tenemos que estudiar para poder ser un buen doctor. No es suficiente que vayamos adonde está esa persona y le ofrezcamos un poco de agua y le digamos que la estamos ayudando. Éste es un ejemplo.

 

Es muy importante nuestra realización. Todas esas posibilidades están en nuestras manos. Muchos maestros dan consejos diciendo que la realización está en nuestras manos. Eso significa que el maestro nos da la transmisión, los métodos y ya sabemos qué es lo que debemos hacer. Ahora, la realización -en mayor o menor grado- está en nuestras manos; pero depende de nosotros el que esa realización sea o no completa. Recuerden lo que dijo Buda: “Yo les doy el Sendero, pero la realización depende de ustedes.” Tenemos ese tipo de condición. Esta es la Primera Conciencia Plena.

 

La Segunda Conciencia Plena es algo que debemos recordar siempre: es el conocimiento de la impermanencia. Aunque tengamos el precioso sendero y la transmisión en nuestras manos, existimos en el tiempo. Hoy pensamos: “Oh, he recibido una enseñanza maravillosa y en unos cuántos días quiero hacer un retiro personal. ¡Quiero practicar!” Pero después de algunos días regresamos a nuestro trabajo y nos encontramos con una cantidad de problemas y pensamos: “!Oh, hoy no puedo hacerlo porque tengo muchas cosas importantes para hacer, pero lo haré la próxima semana!” Cuando llega la semana siguiente todavía pensamos: “¡Ah, aún tengo muchas cosas importantes que hacer, quizás lo haga la próxima semana!” Y la siguiente semana nunca acaba, siempre sigue adelante y un día llegamos al final de nuestra vida y tenemos una sorpresa. “¡Oh, éste es el fin de la vida! ¿Y ahora qué hago? ¿Qué hice?” Y observamos y descubrimos que hemos pasado toda nuestra vida pensando en practicar la próxima semana; pero lo que tenemos concretamente es una colección de enseñanzas. Siempre hemos anotado todo, pero realmente no lo necesitamos, porque cuando morimos no nos podemos llevar nada con nosotros. Eso significa que no hemos estado concientes del tiempo y que hemos perdido esa buena oportunidad. Entonces, incluso si tenemos una buena oportunidad, si no lo comprendemos y aplicamos, y entonces no tiene valor.

 

En las enseñanzas Dzogchen decimos que todos tenemos infinitas potencialidades. Nuestra condición real y la potencialidad primordial es igual a la de los seres iluminados. Pero somos ignorantes y no estamos en ese conocimiento. Si no estamos en ese conocimiento, a pesar de que tengamos esa cualidad, no funciona. Por eso, es muy importante que apliquemos (nuestro conocimiento) y realicemos algo.

El tiempo siempre pasa muy rápido. Si observamos a los niños mientras están creciendo, después que pasa uno o dos años cuando los volvemos a ver pensamos: “¡Cuánto han crecido!” Solamente notamos a los niños creciendo, pero no nos damos cuenta de que nuestro tiempo también está pasando. Incluso, si miramos en el espejo, es difícil darnos cuenta porque nos vemos todos los días y los cambios son graduales, no son inmediatos. Pareciera que estamos más o menos igual. Espiritualmente siempre nos sentimos jóvenes.

 

Cuando yo era muy pequeño, uno de mis maestros de Chöd me dijo “Yo nunca tuve tiempo de ser un hombre jóven.” Yo le pregunté: “¿Cómo es eso posible?”. El replicó: “Porque todavía me consideraba un niño. Siempre me sentía así. Entonces, un día, alguien me llamó ‘monje viejo’ y descubrí que ya era viejo.” Eso es muy real porque tenemos la misma sensación que teníamos cuando éramos jóvenes. Por eso, es muy importante saber que el tiempo pasa.

 

Ahora es verano, y si pensamos en el próximo verano, parece como si faltara mucho tiempo, pero -de hecho- éste llega muy rápido. Cuando elaboro mi programa de retiros, siempre me doy cuenta que después de un mes, de cuatro, de cinco meses haremos éste y otro retiro. Pienso que todavía tenemos mucho tiempo antes de alcanzar ese punto (en el tiempo); pero seguimos adelante, día tras otro y el tiempo  pasa y se vuelve historia.

 

Entonces, es muy importante que los practicantes recuerden que el tiempo pasa rápido. No es necesario que nos concentremos en nuestra muerte. Si nos concentramos demasiado en nuestra muerte, nos volvemos pesimistas y nos sentimos mal. No es necesario que hagamos gran cantidad de visualizaciones sobre la muerte, sino que debemos entender que es algo real. Debemos estar atentos y presentes en cuanto a todo lo que es real. Es muy importante estar presentes en relación al tiempo. En primer lugar, es muy importante para la enseñanza y para la práctica. De esta manera podemos realizar algo.

 

También es muy importante en la vida ordinaria. Por ejemplo: si eres una persona joven, debes ir al colegio y estudiar. En nuestra sociedad y en nuestra condición humana ésa es tu obligación. Si no estudias y te la pasas viajando por ahí, pierdes el tiempo. Al final, cuando tienes treinta años y comienzas a estudiar, no es tan fácil. Si sabes que el tiempo pasa, puedes estudiar y hacer lo que debes hacer de manera que más adelante tengas más tiempo para practicar y hacer otras cosas.

También es muy importante para las relaciones familiares y para las personas como marido y mujer que cuando se casan permanecen juntos. Cuando sus emociones disminuyen se manifiestan todo tipo de problemas. En ese momento piensan: “¿Cómo podemos vivir así toda nuestra vida?” Piensan así, entonces acumulan y desarrollan tensiones. Si cuando te casas estás consciente del tiempo, entonces puedes pensar: “Queremos estar juntos ayudándonos mutuamente y colaborando, queremos pasar nuestra vida juntos.” Cuando pasa el tiempo y las emociones disminuyen, no tendrás esa idea y dirás:  “Oh, ¿cómo podemos pasar nuestra vida juntos?”Sabes lo que significa la vida. La vida puede ser un día. La vida puede ser una semana, o hasta unos años. No hay garantías. Nuestra vida es como una vela encendida en un lugar abierto.

 

Hay tres factores muy precisos. Uno, es que realmente moriremos algún día. El otro es que hay muchas causas secundarias para morir. Otra cosa es que no hay garantía de que vivamos un tiempo corto o largo. Cuando sabemos estas cosas tenemos más conciencia de la situación. Si tenemos más conciencia del tiempo, entonces podemos relajarnos y dejar de lado las argumentaciones y el no respetarnos. El tiempo pasa y es impermanente.

 

Existimos no sólo en el tiempo; ya que- en general – todo depende de nuestras acciones. No podemos existir sin hacer algo; siempre estamos en acción. En ese caso, es muy importante que sepamos que no debemos crear karma negativo, y que la situación del karma está relacionada con el tiempo. Siempre tenemos que ser concientes del karma. Si acumulamos karma negativo- en todo caso- experimentaremos los efectos del mismo. Así que, para no acumular karma negativo, si estamos presentes y surge la potencialidad del karma negativo, tratamos de purificarlo y de eliminarlo. Eso significa que estamos haciendo los mejores esfuerzos. Es muy importante la plena conciencia del karma. ¿Por qué debemos ser  concientes del karma negativo? Porque somos capaces de tener conciencia de la situación del samsara. Sabemos que el samsara está lleno de problemas dolorosos y que todo el sufrimiento del samsara ha sido producido por el karma, que se produce en el tiempo. Por eso, es muy importante que seamos plenamente concientes de ello. Al ser  concientes no creamos karma negativo, y así tenemos menos problemas en el samsara.

Pueden ver que estas Cuatro Conciencias Plenas no son algo que hemos inventado de manera teórica, sino que son algo concreto. Antes que nada, debemos saber esto y luego aplicar este conocimiento de manera correcta.

Les voy a dar un ejemplo muy simple. Si vamos a un país extranjero muy distinto a nuestro país de orígen, por ejemplo: vamos a un país en el que hay reglas muy pesadas y terribles, entonces tenemos que tener conciencia de esas reglas y de la situación en ese país. No podemos hacer nada en contra de esas reglas. No depende de que nos gusten o disgusten, ni de que estemos de acuerdo o no con las reglas. Si queremos regresar de ese país debemos estar atentos, respetar las reglas y no discutir con las personas. A esto se lo llama  ´tal como es la situación’. Si conocemos esa situación y actuamos en consecuencia, tendremos menos problemas. De la misma manera, las Cuatro Conciencias Plenas son la situación universal de nuestra condición.

 

No sólo son las Cuatro Conciencias Plenas, ya que hay infinita cantidad de cosas. No podemos hacer un diccionario de todas ellas; e -incluso si hubiese un diccionario- no podríamos usarlo. Pero es mucho mejor que utilicemos nuestra conciencia aplicándola cómo se debe. Por eso, en las enseñanzas Dzogchen cuando se habla de nuestra actitud, se dice que siempre debemos trabajar con las circunstancias. Las circunstancias significan que cualquiera sea la situación, aplicamos (nuestro conocimiento) de esa manera. Algunas personas dicen: “Oh, no pude venir a este retiro. Realmente lo siento porque mi mamá está enferma y en el hospital.” Otros dicen que tienen alguna enfermedad o un problema. También algunos dicen que no pueden venir porque si lo hicieran podrían perder su trabajo. Entonces, yo les respondo: “No te preocupes. Algún día, cuando tengas posibilidad, vendrás y estudiarás y seguirás las enseñanzas.”

 

Recuerden que lo más importante es que trabajemos con nuestras circunstancias. Si las circunstancias indican que no deberían venir a este retiro, que deben hacer otras cosas y no lo consideran así, y- en cambio- vienen al retiro, quizás más adelante tendrán problemas. Así, ustedes pueden ver lo que significa trabajar con las circunstancias.

En general es muy importante para nuestros practicantes aprender a trabajar con las circunstancias. Por eso, me gusta mucho esa canción italiana que dice: “La vita, la vita è bella, basta avere un ombrella in queste giorni della festa per coprire la testa.” (La vida, la vida es bella, todo lo que necesitas es una sombrilla para darle sombra a tu cabeza durante esos días de felicidad.) Eso significa que es suficiente tener una sombrilla. Pero eso no significa que si tenemos una sombrilla no tendremos ningún problema. Por ejemplo: hoy no necesitamos un paraguas. Hace unos días sin embargo, cuando llovió copiosamente, necesitamos uno. A eso se lo llama circunstancias.

 

De acuerdo a las circunstancias, si requerimos determinado tipo de prácticas, podemos aplicarlas. En las enseñanzas Dzogchen se dice que si no nos sentimos como para hacer práctica, nunca debemos forzarnos. Algunas personas dicen: “Oh, si no practico, entonces mi pereza será más fuerte que yo y voy a perder la posibilidad de hacer la práctica”, y así peleas con tu pereza. Ese es un método que se utiliza más en las prácticas del estilo Sutra.

Si seguimos a un maestro de Dzogchen y le preguntamos “¿Qué debo hacer? No me siento como para hacer práctica hoy”, el maestro te dirá: “Bueno, no hagas ninguna práctica. Relájate y disfruta.” Pero no te relajes ni disfrutes sin estar presente. Siempre necesitas tu presencia. Si hay continuidad de tu presencia, entonces te relajas y no practicas. Después de algunos días, vas a descubrir por qué no te sentías con deseos de practicar. No puedes sentir que no quieres hacer práctica sin que haya una causa. Siempre hay una causa, un factor. Es muy importante que te des más espacio, que te relajes y descubras qué es. Cuando descubras lo que es, entonces podrás trabajar con eso, podrás hacer prácticas y así tendrás menos problemas.

 

Las prácticas no se hacen todas de una sola manera. A veces, hacemos práctica de manera formal, como un ritual durante uno, dos, tres, cuatro días o más. También hay días en que no nos sentimos como para hacer práctica o nos sentimos cansados de hacerla. Eso es normal. Pero no es necesario que hagamos ese tipo de práctica. Podemos hacer una práctica de manera relajada, sencillamente relajándonos en el estado de Guruyoga, o haciendo la recitación del Vajra.

 

Hay muchas maneras de hacer práctica, y -por eso- debemos aprenderlas. Necesitamos aprender distintos tipos de prácticas de manera que podamos trabajar con las circunstancias. En tibetano decimos que cuando alguien te señala con el dedo índice, debes replicar con tu dedo índice, y no con tu dedo pequeño, porque no corresponde. Ni siquiera con tu pulgar, porque no corresponde. Éste es un ejemplo para mostrarles que debemos trabajar con la situación tal como es. A esto se le denomina ´trabajar con las circunstancias´, lo cual es realmente muy importante.

 

Así, ya saben cómo es la situación y cómo trabajar con esa situación. Ese es el significado de la palabra tsulthun /tshul mthunpresente en el consejo de mi tío. El consejo de Uryen Tendzin continúa con chöchöd (chos spyod). ´Chö´ significa ´Dharma´, o sea ´aplicar con nuestra actitud´. Cuando seguimos el Dharma, tratamos de aplicarlo de acuerdo a la condición real y a la manera en que es explicado en la enseñanza. Hoy en día, tenemos muchos problemas de este tipo en general, porque cantidad de personas utilizan la palabra ‘Dharma’ para situaciones económicas e incluso políticas. Pero eso no corresponde. Si decimos Dharma, debe corresponder con el signficado de Dharma.

Había un maestro muy importante llamado Atisha que era la fuente o el orígen de la tradición Gelugpa, pero también es considerado muy importante en las tradiciones SakyapaKagyupa y en todas las demás tradiciones. Atisha dio algún consejo no sólo para una persona sino para los practicantes budistas en general. Dijo que el Dharma debe ser aplicado de manera correcta; si no, puede volverse fuente de samsara, en vez de liberarnos del mismo. Claro, el verdadero Dharma nunca se vuelve así, pero la enseñanza del Dharma es practicada por seres humanos y los que lo practican son llamados ‘practicantes del Dharma. Si alguno tiene alguna calificación, es llamado ‘Lama del Dharma, ‘reencarnación del Dharma, ‘Lamas regentes el Dharma’ o ´cabeza principal del Dharma´. Hay muchos niveles: primero, segundo, tercero y así continúa. En este punto, debemos ser cuidadosos porque Buda nunca enseñó muchos niveles. Buda sólo enseñó el conocimiento del Dharma. Pero nosotros los humanos hemos creado muchos tipos de posiciones como ésas.

 

Una vez recibí una carta de invitación para ir a la India a un gran encuentro de reencarnaciones organizado principalmente por Su Santidad, el Dalai Lama. Pero sentí que yo no era un lama importante y que quizás no sería necesario que asistiera. También tenía trabajo en la Universidad y en esos días estábamos preparando los exámenes. Así que escribí diciendo que lo sentía, pero que no podría ir porque tenía exámenes en la Universidad. Más adelante, recibí una carta de la Oficina del Dalai Lama, donde el Dalai Lama – personalmente- me pedía que fuera. Entonces decidí ir.

 

Un día estábamos haciendo una ofrenda, un tipo de Ganapuja frente a la Stupa grande – donde también participaba con todos esos grandes lamas –. Esa noche tuve un sueño muy extraño: nos dirigíamos a una Puja en frente de esa Stupa donde habían preparado un trono muy alto para el Dalai Lama, que parecía llegar  hasta la mitad de la Stupa. También había una escalera para que el Dalai Lama llegara a la cima. El llegó y comenzó a subir las escaleras. Había muchos otros tronos: un primer nivel, un segundo nivel, un tercer nivel y así. Todos los lamas importantes estaban corriendo para llegar a sus posiciones. Entonces, yo estaba un poco sorprendido, porque estaba preocupado por el Dalai Lama. Pensaba que cuando llegara a la cima, su trono podría colapsar porque era demasiado elevado y no estaba bien balanceado. Yo estaba realmente preocupado y se lo transmití al Dalai Lama mentalmente. El ya había subido cinco o seis escaleras, cuando se dio vuelta y yo pensé: “Oh, qué bien. Entendió mi comunicación.” Y volvió a bajar las escaleras. Enfrente, había otro trono mucho más bajo y estable. El fue allí y se sentó. Entonces, todos los demás lamas no tuvieron el coraje para sentarse al mismo nivel del Dalai Lama. Entonces todos se sentaron en el piso y yo me sentí satisfecho (risas).

 

A veces, tenemos este tipo de problemas porque las personas consideran que las posiciones son muy importantes. En el sentido real, no hay posiciones en las enseñanzas. Lo importante de las enseñanzas son el conocimiento, la comprensión y transmitir eso, aplicando las enseñanzas de esa forma, y no utilizándolas para el poder o la posición. A esto lo llamamos chöchöd (chos spyod): aplicar el Dharma de esa manera. Este es el consejo de mi tío.

 

Cuando le dije a mi tío que iría a Tibet Central, inmediatamente me dijo: “Oh, ustedes las reencarnaciones siempre van por allí con cantidad de monjes y caballos. Eso no corresponde con el verdadero sentido.” Le respondí que no tenía la intención de hacer las cosas así. Eso era cierto en sentido real, porque yo viajaba con mi familia de manera muy sencilla. También era parte de la situación política del momento. E incluso, si hubiésemos querido hacer las cosas de la manera antigua, no hubiéramos tenido posibilidad. No quise decir que era muy inteligente.

 

Así, gewar gyur (dge bar’ gyur) significa ´trabajar sabiendo cómo son todas las condiciones´. Si sigues el Dharma y lo aplicas como debe ser aplicado, todo se torna positivo y virtuoso, y no habrá problemas. Esto es en la condición relativa.

 

Otro verso dice ati rangrig kechigma (a ti rang rig skad cig ma). Cuando hablamos sobre el verdadero conocimiento o comprensión, significa que nosotros practicantes de Dzogchen seguimos Atiyoga. ´Ati´´ significa el estado primordial: nuestro estado primordial. No estamos hablando del estado de los seres iluminados. Rangrig (rang rigsignifica el conocimiento de nuestra propia presencia instantánea, que no es algo que creamos  o construimos, sino más bien  descubrimos nuestra condición real que está siempre más allá del tiempo. Cuando decimos ´más allá del tiempo´ significa instantáneo, no es primero, ni segundo, ni tercero y así. Ese es nuestro verdadero conocimiento o comprensión, y esa comprensión no ha sido construída de ninguna forma; sencillamente es saber cómo es nuestra verdadera condición que se manifiesta como el estado autoperfecto.

En general, decimos que el conocimiento de la enseñanza Dzogchen está más allá del esfuerzo, más allá de la construcción. Ese conocimiento también está relacionado con nuestra condición relativa. Por eso, siempre digo que es muy importante integrar todas nuestras experiencias dentro de la práctica. La vida debería volverse práctica, no debemos pensar que la práctica es algo aparte. Por ejemplo: algunas personas consideran que el libro del Tun es la práctica Dzogchen. ¿Cómo hacemos esas prácticas? Si tenemos un poco de tiempo hacemos el Tun corto, y si tenemos más tiempo hacemos el Tun medio, y si tenemos más tiempo aún, hacemos el Tun largo, la Ganapuja y así. Entonces, las personas tienen la idea de que eso es la práctica, y piensan que tienen que hacer la práctica del Tun; y durante los retiros practicamos juntos y las personas se sienten satisfechas. Cuando finaliza el retiro, vamos a casa. Algunos van a la ciudad, otros al campo, algunas personas viven muy lejos de otros practicantes y dicen: “Qué bueno que fue poder hacer prácticas juntos durante el retiro, porque ahora estoy solo y no puedo hacer nada.”

 

Es muy importante que sepamos qué significa la ‘práctica’. No significa solamente hacer prácticas colectivas juntos. Las prácticas colectivas son una vía, y si las circunstancias son acordes, en un día bonito, cuando la mayoría de las personas tienen tiempo libre se pueden  reunir en algún lugar y hacer una Ganapuja muy agradable. Pero, a menudo no tenemos esa posibilidad. Cuando no tenemos esa oportunidad  debemos practicar de manera más fácil y condensada, como hacer el Guruyoga con la A Blanca en un thigle. Simplemente pronunciamos la A y permanecemos en esa presencia. Eso ya es práctica. No es tan difícil. Y también es práctica cuando sencillamente tratamos de estar presentes, concientes de las Cuatro Conciencias Plenas en la vida diaria, y concientes de cómo es la situación, y lo que estamos haciendo en ese momento. Si hacemos la práctica de estar presentes, notamos cuando estamos tensionados, y cuando tenemos muchas tensiones podemos relajarnos para tener más beneficios. Así haremos  que nuestra vida sea más confortable. Este es un ejemplo de cómo seguir adelante con nuestra práctica durante nuestra vida.

 

Ahora vivimos en el año 2000, en tiempos modernos donde la comunicación es muy fácil. Incluso, si no vivimos cerca unos de otros, no es difícil comunicarse con otros practicantes. Es muy importante que nos comuniquemos y que nos respetemos los unos a los otros. Hay gran cantidad de seres humanos en esta tierra, pero ¿cuántos de ellos siguen enseñanzas como las enseñanzas de Buda sobre el Dharma? Y en particular, ¿cuántos de ellos son practicantes Dzogchen? Si los comparamos con la cantidad de seres humanos en la condición humana en la tierra, casi no hay ninguno. Sólo tenemos pocos practicantes en la tierra; por eso, es esencial que nos comuniquemos, que nos respetemos y que colaboremos unos con otros. Sabemos que los problemas humanos están muy relacionados con nuestros egos. En particular, en estas condiciones modernas, estamos muy ocupados y no tenemos mucho tiempo disponible para dedicarlo a las enseñanzas y a la práctica. Esa posibilidad también está muy limitada por nuestros egos y por la condición dualista.

 

Por ejemplo: alguien conoce a un maestro, sigue sus enseñanzas y crea un pequeño grupo. En vez de aprender el verdadero sentido de la enseñanza, permanece bloqueado con ese grupo diciendo: “Somos estudiantes de tal o cual lama, en  este grupo, en aquel grupo.” No estoy diciendo que no pueden seguir a diferentes maestros y a distintos grupos, pero deben entender las limitaciones de las escuelas, las limitaciones de los grupos; porque todas esas limitaciones son la fuente del samsara. La enseñanza no enseña a limitar. Si alguien te lo enseña, ésa no es la enseñanza, sino que es una enseñanza particular de esa persona. Deben saber eso y no seguir a esa persona. La enseñanza es para liberarnos de las limitaciones. Corresponde para liberarnos de diferentes problemas, y si-incluso- tiene nombres diferentes, no importa. Puede ser que se llame grupo de Dzogchen, pero si enseña algún tipo de limitación, será mejor que no lo sigan, porque no estarían siguiendo las enseñanzas de Dharma como debe ser. Es muy peligroso moverse durante un tiempo largo en la dirección equivocada, porque así se pierden oportunidades preciosas. La vida se vuelve práctica.

 

El principio de la enseñanza Dzogchen es tawa, gompa, y chödpa (lta be, sgompa, spyod pa). ´Tawa´significa ´punto de vista´, es  aprender lo que es nuestra verdadera condición y cómo podemos lograr estar en el estado; este tipo de consideraciones son el punto de vista. ´Gompa´ significa que no sólo estamos explicando o aprendiendo de manera intelectual, haciendo análisis; sino que aplicamos (nuestro conocimiento) para poder descubrir qué es y cómo es nuestra verdadera naturaleza. En la enseñanza, incluso en la enseñanza Sutra, en la enseñanza Tantra, en la enseñanza Dzogchen se explica que nuestra verdadera naturaleza está más allá de las explicaciones. Pero podemos tener conocimiento de ella con nuestra práctica y nuestra experiencia. Esa es la razón por la cual decimos que tenemos que ´saborear´, y no solamente hablar y hacer análisis.

 

Siempre doy el ejemplo de lo dulce. Si alguien nunca en su vida ha tenido la experiencia de lo que es ‘dulce’, esa persona no podrá entender qué significa ´dulce´. Pero si alguien prueba un pequeño pedacito de dulce, entonces habrá descubierto qué significa ´dulce´. No hay nada que cambie esa idea. Cuando no tenemos conocimiento, algo habrá que cambiar. A veces, tenemos la idea de que creemos esto o lo otro, pero eso significa que lo hemos decidido con nuestro juicio. Creemos que las cosas son de esa manera, aún cuando no tengamos una experiencia real. Si no tenemos una experiencia, hoy creemos que es blanco, pero mañana podemos creer es rojo. Ese es un ejemplo para mostrar que debemos practicar la meditación. Y el conocimiento que surge de la meditación debemos integrarlo con nuestro chödpa (spyod pa) o ´conducta´.

´Chödpa´ no significa una serie de reglas sobre lo que podemos y no podemos hacer. Si es necesario podemos aprender estas cosas y utilizarlas. Pero ningún tipo de reglas puede corresponder globalmente a cómo es nuestra situación. Sólo pueden corresponder si realmente somos concientes. Cuando estamos presentes, hacemos lo mejor y podemos manejar los problemas para superarlos. Para ello, debemos desarrollar nuestra claridad, y para desarrollar nuestra claridad debemos practicar. Con este conocimiento, finalmente descubrimos que podemos desarrollar nuestra actitud para integrarnos en ese estado. Entonces, para los practicantes, la vida se vuelve práctica.

 

Cuando decimos ‘Practicante de Dzogchen no significa alguien que hace un retiro durante tres años, tres meses, tres días, aún cuando la enseñanza Dzogchen no dice que no lo hagas. Si te gusta, puedes dedicar no sólo tres años sino toda tu vida a la práctica: como mi maestra Ayu Khandro que pasó la mayoría de su vida en un retiro en la oscuridad. No hay limitaciones. La enseñanza es para todos los seres sintientes, no sólo para unas pocas personas que tienen la posibilidad de pasar (su vida) en la oscuridad, o hacer tres o siete años de retiro. No todo el mundo puede hacer eso. La mayoría de las personas tienen familias; son padres y madres con responsabilidades.

A veces, algunas personas con ese tipo de responsabilidades deciden hacer un retiro de tres años, y para eso, dejan a su esposa e hijos, su casa, su trabajo y todo. A lo mejor, tienen una idea muy linda de que si hacen un retiro de tres años no van a necesitar nada, que estarán realizados y no necesitarán una casa, un trabajo. Pero tres años pasan muy rápido y cuando se han terminado, se dan cuenta de que están más o menos iguales. Cuando salen, ya no tienen ni esposa, ni trabajo, ni familia, ni nada… Esa es su realización. Eso significa que les falta conciencia, que les falta conocimiento de cómo es la situación concretamente. Si tienen garantía de que lograrán estar plenamente realizados gracias a un retiro de tres años, entonces no está tan mal. Pero, pienso que nadie puede garantizar que podrá alcanzar la realización en tres años. Por eso, no le pedimos a las personas que hagan este tipo de retiro. Las personas son libres, pero es muy importante que tengamos este tipo de conocimiento y aprendamos cómo integrar nuestra vida en la práctica.

 

Seguir las enseñanzas Dzogchen significa que no modificamos nada. En Dzogchen decimos ´más allá de modificar´, ´más allá de cambiar algo´. Como estábamos antes, así continuamos ahora, de esa manera; sólo que ahora con conocimiento y con capacidad de integrarnos con ello. Significa que seguimos tal como éramos antes, pero en la presencia instantánea, integrando. Eso es lo que debemos aprender.

 

Cuando verdaderamente nos volvemos practicantes de Dzogchen no estamos condicionados por la visión dualista, no estamos siempre distraídos. Cuando hablamos con alguien o cuando hacemos algo, nuestra acción, nuestra mente, todo está gobernado por la presencia instantánea. Muchas personas preguntan cómo es posible que estemos en la presencia instantánea y al mismo tiempo pensando, juzgando. Por esa razón, hacemos la práctica de Rushen al principio de la enseñanza Dzogchen. Hacemos muchos tipos de prácticas de Semdzin para notar y distinguir qué está al nivel de la mente y qué está más allá de la mente. Cuando estamos más allá del tiempo, aunque el tiempo puede estar dentro de esa dimensión, no nos gobierna.

 

Por ejemplo: cuando somos la verdadera potencialidad del espejo, eso no significa que el espejo no pueda reflejar todo tipo de cosas. Todo lo relacionado con el tiempo se manifiesta en el espejo. Primero, puede ser que haya un perro delante del espejo; luego el perro se va y hay un hombre. El perro no permanece siempre en el espejo, porque ahora hay un hombre. Eso significa ‘ estar en el tiempo’. Es como cuando estamos en un avión, cuando vamos al baño hay una luz roja cuando está ocupado, y tenemos que esperar a que salga alguien para poder entrar. Eso significa ‘tiempo’: el tiempo en el que alguien entra en el baño, el tiempo en el que sale, y el tiempo en el que nosotros entramos. Más allá del tiempo no es así. Más allá del tiempo es como el espejo en el que todo se puede manifestar. Cuando estamos en el estado de contemplación o de la presencia instantánea, todo lo que está relacionado con la mente puede manifestarse. Cuando hablamos por una hora no tenemos que estar distraídos. Si somos buenos practicantes, podemos estar en la presencia instantánea y hablar, cantar y juzgar.

 

Por esa razón, en las enseñanzas se dice que los seres iluminados son omniscientes. Tienen la sabiduría de cantidades y cualidades porque están en el Dharmakaya; no en el tiempo, y pueden manifestarlo todo. Así, deberíamos saber cuál es el nivel de nuestra mente, cuál es nuestra verdadera naturaleza e integrar nuestra actitud con todo. Cuando tenemos esa capacidad significa que realmente nos estamos volviendo practicantes de Dzogchen.

 

Este es el objetivo, el punto de llegada, no sólo para los practicantes de Dzogchen sino para otro tipo de practicantes. Es fácil comprender eso, pero nuestra manera de aplicar métodos y de seguir las  enseñanzas es diferente. Las características de las enseñanzas del Via de la Renuncia y de la Via de la Transformación son diferentes, ya que utilizan distintos métodos para llegar a ese punto. Pero no debemos pensar que métodos distintos significan algún tipo de conflicto. Todo es relativo, particularmente para los practicantes de Dzogchen. Cualquier tipo de método, sea del estilo Hinayana Mahayana, si lo necesitamos y sabemos cómo practicarlo, podemos usarlo; incluso si no pertenece a la tradición budista. No importa, podemos usarlo. El principio es nuestro conocimiento que es como un pilar central porque podemos integrarlo todo. No necesitamos estar limitados, y siempre deberíamos tratar de liberarnos de nuestras limitaciones. Entonces, ésa es la característica de la enseñanza Dzogchen tal como se la enseña y como se la aprende.

 

Ya expliqué un poco sobre la enseñanza Dzogchen porque los dos últimos versos del consejo de mi tío son acerca de eso. Les prometí explicarles esos cuatro versos, así que ahora he terminado la explicación.

 

Publicado originalmente en The Mirror issue 62, 2002

Versión actual editada por L. Granger

Traducido al castellano por:  Iris Hoogesteyn