La Comunidad Dzogchen es como una Familia

El 3 de enero del 2017, último día del retiro de Yangtig en Dzamling Gar, Chögyal Namkhai Norbu pidió que sus palabras fueran difundidas en forma pública por la webcast. Esta es la primera parte de esa webcast.

¡Buenos días a todos en todas partes! Este es el último día del retiro de Yangtig. Significa que ya he hablado sobre el principio de la enseñanza Yangtig . Lo que debemos hacer ahora, y lo que es importante es cómo lo aplicamos y cómo nos manejamos con la enseñanza en la vida cotidiana.

En nuestra vida tenemos muchas prácticas específicas ligadas a la enseñanza; pero lo más importante es concentrarse en la vida diaria. La vida cotidiana no quiere decir que somos como los que están en retiro en una montaña, o como los monjes y las monjas en los monasterios. La enseñanza es para todos, y todos vivimos en sociedad y tenemos una vida cotidiana. Lo que hacemos en la sociedad para vivir es trabajar y ganar dinero.En este caso, entonces ¿cómo nos manejamos con la práctica ? Es algo muy importante. No es suficiente con tener una idea muy linda y fantasía ya que el tiempo pasa. Y un día nos llega una sorpresa, y en ese momento no podemos hacer demasiado. En tibetano, hay un dicho que dice que alguien llega al momento de la muerte y recita muy rápidamente ‘Om Mani Padme Hung’, pero ya es demasiado tarde. Lo que es importante es que estemos presentes en nuestro tiempo. Es lo mismo para todos en nuestra condición; no sólo para las pocas personas que están dedicadas a hacer práctica.

Por eso, en la vida cotidiana, lo más importante es que traten de recordar el Ati Guruyoga que han aprendido en la enseñanza Dzogchen. Aunque ustedes no recuerden las prácticas principales como el Yangtig – y aunque éstas son importantes – realmente no son lo principal para la vida cotidiana. Es muy fácil para todos entender cómo hacer el Ati Guruyoga; y si ustedes hacen eso, todo está incluído. Hacer práctica es para tener realización, y la base de la realización es estar en el estado de contemplación; no recitar mantras o hacer rituales , etc. Cuando tengan tiempo, cuando sientan ganas de hacer algo específico, por supuesto que siempre pueden hacer estas cosas ; pero no deben concentrarse en ellas ya que no tienen demasiados beneficios.

Por eso, comiencen el día con Ati Guruyoga y deben recordar hacerlo cuando van a la cama, porque la noche es la mitad de nuestra vida.Traten de recordar esos dos momentos. Muchos practicantes antiguos piensan que saben lo que significa la práctica de la noche, pero son indiferentes a ella. Esto es algo muy negativo. Ustedes deben estar -lo más que puedan- en el estado de contemplación; y cuando no están en ese estado, traten de estar presentes. Yo sólo les pido dos cosas a las personas que siguen mi enseñanza: hacer Ati Guruyoga tratando de estar en el estado de contemplación, y estar presentes. No les pido que reciten mantras o que hagan rituales, etc. Aunque no se los esté pidiendo, ustedes no necesitan hacer esas cosas: deben recordar lo que les estoy pidiendo. Esto es beneficioso para ustedes, para que tengan realización y también para vivir en nuestra sociedad tan confusa de una manera relajada. Entonces, éste es el objetivo de la Comunidad Dzogchen que yo comencé cuando empecé a enseñar la enseñanza Dzogchen .

Desde el comienzo, yo he estado continuamente enseñando la enseñanza Dzogchen porque yo comprendí que las personas están interesadas en tener realización y porque quieren estar en la esencia de la enseñanza. Yo me he dedicado a eso, dando información y transmitiendo la enseñanza a mis discípulos. Cuando comencé a enseñar la enseñanza Dzogchen dije que ahora- nosotros- los practicantes debíamos colaborar. La Comunidad Dzogchen alude a las personas que están colaborando. La Comunidad Dzogchen no es un centro de Dharma donde sólo hay una organización y dónde uno va para hacer algo. La Comunidad Dzogchen son personas que están interesadas en la Enseñanza Dzogchen ,que quieren aprender cómo ir más allá de la mente, y también –relativamente- cómo estar presente.

Esta enseñanza que les di ,el tantra Dra Thalgyur, explica que desde el comienzo debemos ir más allá de la limitaciones. No podemos estar fácilmente más allá de las limitaciones, porque vivimos en una sociedad limitada; pero tenemos posibilidades de aprender cómo aplicar eso. Esto es la Enseñanza Dzogchen que estoy tratando de enseñar y para lo cual he estado dando retiros desde el comienzo hasta el día de hoy. Este retiro de Yangtig es el retiro número 606 que he realizado.

Yo no disfruto sólo de enseñar y explicar. Mi objetivo es tratar de hacer que la gente comprenda el sentido real de la enseñanza. Cuando las personas comprenden y colaboran, haciendo algo de manera correcta, que se corresponde con la enseñanza Dzogchen , yo me siento muy feliz.Si alguien ha seguido las enseñanzas durante muchos años, y después hace las cosas de manera contraria, yo siento mucha pena. Entonces, pienso que no hay manera en que las personas puedan ser ayudadas.

Es muy importante que comprendan esto todos los que siguen la Enseñanza Dzogchen de mí . Yo no les pido a todos que sigan lo que yo estoy enseñando. Ustedes pueden seguir cualquier tipo de enseñanza y cualquier tradición. Todos somos libres. Pero si ustedes quieren seguir mi enseñanza, entonces yo les pido que -por favor- lo hagan del modo correcto.

Por ejemplo: en nuestra Comunidad Dzogchen hay muchos Gars, muchos Lings, y muchos gakyils. El símbolo de la organización del gakyil no es para crear una jerarquía, ya que esto sería una limitación muy pesada. Cuando vivimos en sociedad, de alguna manera debemos colaborar para organizarnos; de modo contrario, no podríamos hacer nada. En este caso, hemos creado el gakyil [la organización], con tres colores, como el símbolo que corresponde al cuerpo, a la voz y a la mente. No quiere decir que el gakyil está para dar órdenes, o para hacer de policía o para ser como la cabeza. El gakyil alude a personas que seriamente quieren contribuir, servir, ayudar a otras personas. Por eso, estamos trabajando de este modo a nivel global.

Tenemos muchos gakyils entre las personas que siguen mi enseñanza. Este tipo de organización [el gakyil] no está para nada conectada con la jerarquía. El gakyil debe ser la raíz de la enseñanza, cómo podemos ser libres y no crear problemas, y cómo podemos respetarnos los unos a los otros, porque estamos presentes y sabemos cómo debemos trabajar con las circunstancias. En ocasiones, esto no sucede de este modo porque los seres humanos están muy llenos de ego.

Por ejemplo: en este momento tenemos muchos problemas con el gakyil de la Comunidad Dzogchen de Singapur. Ayer, tuvimos una reunión con la gente de Singapur . El año pasado yo fui a Singapur para dar un retiro y luego- cuando hicimos una reunión- yo vi que ellos discutían mucho como si estuvieran peleando por un poder politico al estilo de una revolución cultural. ¿Qué podía hacer yo? No podía hacer demasiado, y me fui sintiéndome muy triste. Desde ese momento hasta el día de hoy, he estado recibiendo continuamente emails de ellos, en los que se pelean unos con otros y se la pasan discutiendo.

Lo único que pude hacer fue pedirle a Enrico Dell’Angelo- cuando estaba vivo- y al Gakyil Internacional que trataran de hacer algo para coordinar a la gente de Singapur. Ellos tampoco tuvieron éxito porque el Gakyil Internacional trató de hacer algo, y la gente de Singapur dijo que ellos tenían sus propias reglas de su país. Sabemos muy bien que hay reglas en todas partes. No hay un sólo país que no tenga reglas. Pero si somos la Comunidad Dzogchen, tenemos ese conocimiento y siempre hay posibilidades de colaborar. No es necesario negarnos a ello. Pero cuando le pregunté a Enrico, él me dijo que no había tenido éxito para nada.

Enrico falleció pocos días atrás, pero hay otras personas en el Gakyil Internacional . Ayer, en una reunión donde estaban todos juntos, yo estaba presente como el maestro de la Comunidad Dzogchen Internacional. Pensé que si les daba algunos pocos consejos, ellos podrían reflexionar sobre esto. Pero, aunque yo estaba allí, ellos no mostraron respeto y se pelearon del modo habitual.

Yo fui a Singapur durante tantos años e hice allí tantos retiros. Todas las enseñanzas que di las recibieron juntos. En la Enseñanza Dzogchen ¿qué es lo más importante? El samaya. Deben mantener el samaya con el maestro y con los discípulos. Si no lo mantienen y lo rompen, no podrán tener ninguna realización. Y no sólo esto, también pueden tener el sufrimiento del infierno. En este caso, es mucho mejor que no sigan esa enseñanza juntos. Ustedes pueden ver que esto es importante, no sólo para que el discípulo respete al maestro, sino para que los discipulos se respeten los unos a los otros. A esto se lo denomina “hermanos y hermanas del vajra”. La última vez que estuve allí, ellos tampoco respetaron la relación como hermanos y hermanas del vajra. Sin embargo, yo tenía esperanzas que -de algún modo- pudieran reflexionar sobre esto por sí mismos.

Ayer pasó algo concreto. Yo soy el maestro, pero enfrente mío -en vez de respetarse- se estaban peleando. Esto no es sólo para la Comunidad de Singapur. Cuando están en la Comunidad Dzogchen , este tipo de comportamiento se convierte en un veneno, como una enfermedad como el cáncer.

Nosotros no necesitamos ese veneno; por eso quiero disolver la Comunidad Dzogchen de Singapur. Siento mucha pena, pero debemos hacer esto. De hoy en adelante, la Comunidad Dzogchen de Singapur no existe más. Pero no quiere decir que no haya practicantes o enseñanza Dzogchen. No hay organización, no hay tampoco Ling en Singapur. Está cancelado. Las personas que quieran seguir mi enseñanza, por favor vengan y traten de hacer lo mejor de si mismos .

Este es un buen ejemplo para todos los lugares en este mundo donde tenemos Comunidad Dzogchen. Traten de recordar esto. De manera contraria, sólo estamos creando problemas, y eso no funciona en la Comunidad Dzogchen. Yo no quiero crear ningún problema en este mundo, sólo quiero crear beneficios. Esto es lo que quería informarles.

Es muy importante que cada persona trate de hacer lo mejor de sí mismo, concentrándose en el verdadero sentido de la enseñanza.Por ejemplo: cuando yo doy la transmisión de algunos de los lungs, todos traten de traer libros [para la transmisión]. Si ustedes están haciendo práctica, yo les doy suficientes enseñanzas para tener realización. No es necesario que busquen aquí y allá y que coleccionen. Si no les gusta lo que estoy enseñando, y si no es suficiente para ustedes, traten de ir a otro lado a buscar esas enseñanzas.

Yo estoy convencido que les he comunicado conocimientos sobre la base , la vía y el fruto de las enseñanzas Dzogchen para tener la realización total. Por ejemplo: en la Comunidad Dzogchen, durante muchos años he tratado de crear el Santi Maha Sangha. Hacemos el nivel de la base, el primer y el segundo nivel y ahora hemos llegado al cuarto nivel. Las personas que participan en éste están haciendo práctica, estudiando y aprendiendo de todo. Chequeamos a esas personas si están calificados para el Santi Maha Sangha. En particular, cuando entrenamos a instructores de Santi Maha Sangha.

En Singapur, por ejemplo, tenemos sólo un instructor de Santi Maha Sangha. El no tiene ninguna función porque las personas no lo respetan, no aprenden o no lo consideran positivo. Yo siento mucha pena que estén en una situación así. Yo me siento contento cuando hacemos un retiro muy hermoso donde muchas personas vienen y yo espero que comprendan algo. Al menos, ellos habrán aprendido muy bien cómo hacer el Ati Guruyoga, cómo estar presentes y cómo trabajar con las circunstancias. Esto es muy importante en nuestras vidas.

Por eso, debemos pensar que hay practicantes a lo largo de este globo, y que cuando decimos Comunidad Dzogchen debemos sentirnos como personas que son de la misma familia. Si hay un problema en la familia, dado que todos somos parte de esa familia y tenemos nuestra responsabilidad, debemos hacer lo mejor. No debemos destruir la familia. Esta es la manera en que deben trabajar. Y espero que todos traten de hacer las cosas de la mejor manera.

Editado por: Liz Granger

Traducido por: Laura Yoffe