La generosidad

generosity

En abril del año 2014, justo antes del comienzo del Retiro de Longsal de Merigar Oeste, Chögyal Namkhai Norbu dio públicamente un importante mensaje a la Comunidad Dzogchen sobre el tema de la generosidad. En este mensaje se incluyó una descripción del modo de organizar los retiros de enseñanza, de acuerdo con el principio de la generosidad.

En esta sección de The Mirror, nos gustaría presentar un pequeño extracto con varias enseñanzas y comentarios sobre la temática de la generosidad, una aspiración básica para todos los practicantes, y algo que puede ser aplicado en un nivel nuevo dentro de la Comunidad Dzogchen, brindando mayor comprensión del supremo valor y del don de las preciosas Enseñanzas Dzogchen.

Más abajo hay unos extractos del mensaje de Rinpoche. También, hay una detallada información del Comunicado del Gakyil Internacional de la Comunidad Dzogchen, sobre la aplicación de la generosidad en la organización de los retiros.

Extracto del:

Mensaje oral de Chögyal Namkhai Norbu al finalizar el retiro de Enseñanzas Longsal Longchen Nyer-nga’I Man-ngag

Retiro de Enseñanzas en Merigar Oeste , 30 de Abril de 2014

Este es el final del retiro y quisiera agradecerles a quienes han ayudado en este retiro realizado en Merigar Oeste. Hicieron todo muy bien, por eso quiero darles las gracias.
Hicimos este retiro de manera muy especial, ya que las personas que participaron no pagaron el retiro. Este es un programa que preparé un año atrás, pero que no aplicamos hasta ahora. ¿Por qué hice esto? En los países orientales, cuando un maestro da enseñanzas, la actitud no es que las personas paguen por el retiro; ya que los patrocinadores que están interesados en las enseñanzas organizan y patrocinan el retiro de enseñanzas.
Acá, en Occidente, cuando comenzamos a realizar retiros, nadie hacía así. Debíamos organizarlos nosotros mismos con las personas de la Comunidad que estaban interesados. Entonces, cuando hacíamos retiros, algunas personas venían y preguntaban por qué debían pagar por las enseñanzas, ya que nadie paga por una enseñanza. Se paga por la organización, por el lugar, por los gastos. A veces, es necesario invitar a un maestro y entonces surgen gastos. Pero nadie paga por una enseñanza, aunque muchas personas no comprenden esto.
Por eso, yo pensé que sería mejor tratar de educar a las personas para que puedan comprender que también existe una posibilidad de hacerlo de la misma manera que se hace en los países orientales. Yo les expliqué cuán importante es para los practicantes cuando están brindando un servicio o patrocinando el Dharma, dando muchos ejemplos de esto. Hay un pequeño librito que pueden leer para comprender mejor este tema.
Esta es nuestra idea sobre cómo se podrán realizar en el futuro los retiros de enseñanzas dentro de la Comunidad Dzogchen.
Para quienes tienen pocas posibilidades de dar o de ser patrocinadores, también éste es una excelente manera de enriquecerse; ya que si no hay causa, no hay fruto; y la generosidad es la causa para poder enriquecerse. La generosidad hacia la enseñanza es muy positiva tanto para esta vida como para vidas futuras. Por eso, las personas deben tratar de aprender y desarrollar esto que considero que es muy importante.
Ya hemos comenzado a hacer así, y estamos yendo en esa dirección en el futuro.Muy pronto habrá otro retiro acá [en Meri Gar Oeste] y continuaremos haciéndolo de esta manera, yendo en esa dirección.
CHÖGYAL NAMKHAI NORBU

LAS VIRTUDES DE LA GENEROSIDAD Y LOS DONANTES
Hay muchas historias que cuentan cómo en los tiempos antiguos, cuando Buda Shakyamuni estaba vivo, los khyimdag, o sea, los prósperos dueños de casas o “jindag” (los donantes) invitaron a Buda y a su comitiva a sus países para que Buda pudiera trasmitir el sagrado Dharma a los seres afortunados. Estos prósperos individuos ponían en práctica la generosidad, que es la primera de las seis paramitas; y así lograban una gran acumulación de méritos.
Esto es conocido como la conducta insuperable de un Bodhisattva; que es posible comprender a través de los siguientes ejemplos:
Una historia muy común del Vehículo del Bodhisattva nos dice que una vez, en los tiempos de Buda Sakyamuni, en China, vivía un propietario importante y muy rico llamado Hashang, quien tenia una fuerte devoción y muchas ganas de invitar a Buda para que fuera de la India a la China. Pero como la distancia entre ambos países era muy grande, y viajar era tan complicado, Hashang comprendió que era muy difícil hacer realidad su deseo. Entonces, permaneció con el siguiente pensamiento: “¿Qué puedo hacer al respecto?” Más tarde, un sabio seguidor de Buda le dio un consejo diciéndole: “Aunque te sea muy dificil invitar a Buda Sakyamuni en persona para que vaya desde India hasta China, como Buda es omnisciente, invócalo en forma directa e invítalo, focalizándote en un punto para que venga a almorzar algún dia. ¡El Buda y los Arhats de su comitiva están investidos de poderes milagrosos y vendrán al mediodía para el almuerzo!”
El rico propietario Hashang siguió todos los consejos recibidos, y cuando llegó la hora del almuerzo, Buda y los Arhats investidos con poderes milagrosos -conocidos como “los deiciséis ancianos ”- llegaron a la casa Hashang y almorzaron, cumpliendo así el deseo del rico propietario. Hoy en dia, en la mayoría de los lugares sagrados Budistas de China y Tibet hay representaciones de los dieciséis ancianos originarios de la historia de Buda y sus seguidores que viajaron a China de manera milagrosa. La oportunidad que tuvo el rico propietario Hashang de invitar a Buda y a su comitiva, se debió a su gran acumulación de méritos. Desde esa época, existe la costumbre de colocar una pequeña o una gran estatua de Hashang en todas las casas de China, Tibet y Mongolia. Esto forma parte de la creencia de que gracias al poder de la gran acumulación de méritos producidos por Hashang, en cada casa donde haya una estatua suya, los méritos como la prosperidad y la riqueza aumentarán de manera natural. Por eso, la figura de Hashang se ha esparcido a lo largo de todas esas regiones. La mayoría de las personas no conocen la historia de Hashang, pero -incluso en el mundo occidental- aquellos que poseen su estatua, creen que ésta es una representación de Buda.
En las historias de las enseñanzas del Mantra Secreto se dice que una vez, cuando Buda Sakyamuni vivía, en el reino de Uddiyana vivía un rey muy poderoso llamado Indrabhuti, que tenia una fe muy sincera y mucha devoción hacia Buda. Por ello, invitó a unos panditas discípulos de Buda y los honró como si fueran sacerdotes de la corte. Un dia, el rey le dijo a esos sacerdotes:- “Yo tengo un inmenso deseo de poder invitar a Buda Sakyamuni al pais de Uddiyana; pero como la distancia entre India y Uddiyana es tan grande y el viaje no es seguro, creo que no tendré la buena oportunidad de conocer a Buda, ya que no tenemos los méritos suficientes para lograr que Buda venga a la tierra de Uddiyana. ¡Alas! ¿Entonces, qué podríamos hacer ?”
Mientras se lamentaba asi, los panditas allí presentes le dieron el siguiente consejo en forma unánime: “Dado que Buda Sakyamuni es omnisciente, seguramente conoce tu deseo; y como está imbuído con poderes milagrosos, si lo invocas con ferviente devoción y lo invitas para el almuerzo, arribará a almorzar aquí de manera milagrosa. ¡Entonces todos podremos encontrarnos con Buda!”
El rey de Uddiyana hizo los arreglos necesarios para el almuerzo, tal como le aconsejaron los panditas de la corte,dirigiendo sus plegarias a Buda. Cuando llegó la hora de almorzar, Buda llegó al palacio del rey de Uddiyana junto a su comitiva investida de poderes milagrosos. Cuando Buda y su cortejo terminaron de comer, recitaron la siguiente plegaria:
A través del poder de esta vasta ofrenda
puedan todos los seres alcanzar la iluminación,
y puedan todos aquellos que no han sido liberados por los Budas previos
ser liberados a través de este acto de generosidad.
Después de esta dedicación e invocación, el rey de Uddiyana se dirigió a Buda y le dijo :- ¡“Buda Bhagavan ! Tengo el inmenso deseo de seguir tus enseñanzas y de alcanzar el supremo estado de liberación. Pero tengo la responsabilidad de de cuidar mi reino y de mi familia; y no tengo manera de renunciar a esto, y ordenarme como monje para poder practicar tus enseñanzas.”
El Buda Bhagavan replicó: – “¡ Gran rey! Seguir y practicar la sagrada enseñanza debe estar de acuerdo con las capacidades de cada individuo. Existen numerosas y muy variadas capacidades, lo cual significa que no todos los que desean entrar en el sagrado Dharma deban necesariamente abandonar a sus familias para convertirse en monjes y practicar en soledad, de acuerdo con la via de la renuncia. Hay otros upadeshas muy profundos para los individuos con capacidad más elevada, de modo que pueden alcanzar la iluminación a través de la via de la transformación, sin tener que renunciar a las emociones y a los placeres mundanos.”
Entonces, el rey de Uddiyana dijo:- “¡ Supremo maestro, por favor dáme esa extraordinaria enseñanza!”
Como Buda vió que era un discípulo muy especial, en un instante se manifestó como el mandala de Shri Guhyasamaja, en su dimensión y con sus deidades, y le trasmitió el Upadesha completo de la profunda transformacion de la Via del Vajrayana. De esta manera, se narra la historia de Guhyasamaja. Asi, desde los orígenes de la difusión de la enseñanza del Mantra Secreto, es que podemos comprender claramente la importancia del dar.
Los Bodhisattvas, descendientes de los Budas, entraron en la via del Mahayana y aplicaron la conducta sublime del Bodhisattva, tomando el compromiso de las bien conocidas “seis paramitas”: la generosidad, la moralidad, la paciencia, la diligencia, la meditación, y la sabiduría discriminadora. La generosidad es la primera de las seis paramitas , y está dividida en tres aspectos: el don de la enseñanza, el don de dar cosas materiales, y el don de brindar protección ante el miedo.
El don de la enseñanza
La generosidad suprema es la de “dar la sagrada enseñanza” para salvar a los seres sintientes del gran océano del sufrimiento. Por supuesto, la generosidad más elevada es la de “dar la enseñanza”, cuando los maestros que tienen la posibilidad de enseñar la enseñanza de la via de la liberación trasmiten en forma directa y de manera perfecta el sagrado Dharma a otros seres, en forma voluntaria y con el fin de beneficiarlos.
Sin embargo, si no se tiene esta capacidad, quien tenga una intención pura y logre ofrecer condiciones favorables para que los maestros puedan trasmitir el Dharma, o ayuden de distintas maneras, en forma directa o indirectamente, para que los seres desafortunados que no poseen condiciones favorables para recibir el Dharma logren obtener la posibilidad de recibirla, éstos son los extraordinarios “dones de la enseñanza”.
El don de dar cosas materiales
El donar objetos materiales significa brindar ofrendas materiales grandes o pequeñas con generosidad, sin esperar una recompensa kármica o inmediata; sin los conceptos de “dador”, “recipiente” ni de “dar a cualquier ser afectado por la pobreza”. Cuando hacemos la “ofrenda del agua” (a los seres que habitan en el oceáno), o la “ofrenda del fuego” (a los seres que se alimentan con el olor), todos está incluído en el “don de dar cosas materiales. ” En realidad, muchos propietarios ricos que tienen el coraje de realizar la ofrenda suprema de dar a los estudiantes carenciados las condiciones favorables para que éstos puedan escuchar, estudiar y practicar el Dharma sagrado, muestran una conducta excelente e insuperable a través de la cual, el don de la enseñanza y el don de dar cosas materiales es inseparable.

El don de brindar protección ante el miedo
Todos los seres están afligidos hasta la muerte por los famosos “ocho y dieciéis miedos”. Asistir a éstos lo más que se pueda, brindándoles protección ante esos miedos, en forma directa o indirectamente, es conocido como el “don de dar protección ante el miedo”. Sin embargo, una conducta excelente- como ya fuera explicada más arriba- en la cual, el don de la enseñanza y el don de dar cosas materiales es inseparable, el brindar protección ante el miedo está incluído naturalmente. De hecho, todos nosotros somos seres miserables sujetos al karma y a las emociones, somos prisioneros en la red de sufrimientos infinitos en el océano del samsara; siempre afligidos por continuos miedos, absolutamente similares a los animales que están en las manos de un carnicero.
El único método que puede liberarnos es el Dharma sagrado, que debe ser recibido de un Maestro supremo, y que debe ser escuchado, estudiado, y practicado de manera tal, que permita integrarlo en nosotros mismos para alcanzar el estado de liberación. Por ende, el ofrecerle a los seres carenciados las condiciones necesarias que les permitan seguir el Dharma sagrado, y les posibilite liberarse de los miedos del samsara es, – sin duda- el extraordinario “don de dar protección ante el miedo.”
Siendo ésta la naturaleza de los tres tipos de dones, especialmente del don de la enseñanza, es muy importante que nosotros, mientras vivamos en la visión dualista, pongamos en práctica de manera precisa esta conducta excelente, siguiendo el principio por el cual “la conducta debe estar de acuerdo al lugar y al tiempo.”
El modo de poner en práctica esta conducta excelente
Cuando en cualquier lugar del mundo se desea invitar a un Maestro para que enseñe el puro Dharma sagrado, y se quiera organizar un retiro de enseñanzas, -ya fuera grande o pequeño-, el paso preliminar será que el Gakyil (que es tiene quien la responsabilidad de la Comunidad Dzogchen), sea grande o pequeño, será quien tome las decisiones en forma conjunta para satisfacer los deseos de la Comunidad.
Desde los tiempos antiguos hasta la actualidad, según la visión de los seres humanos, siempre ha sido claro que tratar de alcanzar riquezas mundanas, poder, posición, y todo esto a través del Dharma, es un tipo de conducta contraria al Dharma; mientras que sobrellevar privaciones y aplicar lo más posible la perseverancia por el bien del Dharma, es un tipo de conducta que se corresponde con el Dharma.
Sin embargo, es muy fácil entender cuando alguien, por el bien del Dharma, impone una cuota de ingreso a quienes desean recibir el Dharma, que ésta es una conducta contraria al comportamiento correcto. No obstante, en nuestra condición actual, si tenemos que invitar a un Maestro a un país para satisfacer los deseos de sus estudiantes, habrá muchos gastos como el viaje del Maestro y su estadía, el lugar donde se realizará el retiro, y cosas de ese tipo.
Si carecemos de alguno de estos elementos, es evidente que no habrá manera alguna de realizar un retiro de enseñanzas en ese sitio. Pero, hacer que los participantes de un retiro paguen todos los gastos de realización del mismo, no concuerda completamente con el principio del Dharma sagrado. Si debido a las condiciones de tiempo y lugar se considera indispensable adoptar este sistema, entonces será necesario que todos los estudiantes paguen una cuota de ingreso que les permita asistir al retiro de enseñanzas.
En el futuro, para poder estar completamente de acuerdo con el principio del Dharma sagrado, para poner en práctica de manera auténtica “la conducta acorde al tiempo y lugar”, y para no dejar esto en meras palabras, cualquier Gakyil de la Comunidad Dzogchen -sobre las bases de los deseos de los miembros de la Comunidad y de las diferentes necesidades de lugar y tiempo-, deberá planificar la organización de un retiro de enseñanzas, ya sea grande o pequeño, siguiendo estos procedimientos :
1)Antes que nada, se deberá comunicar en forma amplia el motivo particular o la importancia de un retiro de enseñanzas a todos los miembros de la Comunidad, para que surja una clara comprensión en todos los interesados.
2) Todos los que quieran patrocinar un retiro de enseñanzas específico, ya sea en forma individual o grupal, deberán informar al Gakyil a su debido tiempo; y luego, el Gakyil junto al patrocinador deberán decidir el lugar y el momento preciso del retiro, y todos los elementos necesarios para su realización.
3) El Gakyil y el patrocinador deberán hacerse cargo en forma conjunta de todo el retiro de enseñanzas, asegurando que todas las actividades del retiro sean realizadas de manera perfecta.
4) Todos los miembros de la Comunidad, tanto en forma grupal como individual, sólo podrán hacer donaciones y regalos al Maestro y a la Comunidad según sus deseos; y no se solicitará ningún tipo de cuota de ingreso al retiro.
5) Es importante que los patrocinadores, sin esperar ningún tipo de recompensa inmediata o kármica, se entrenen en la conducta excelente de los Bodhisattvas descendientes de los Budas, y no muestren ninguna actitud de ser importantes frente a la Comunidad por el mero hecho de ser patrocinadores.
6) El Maestro, el Gakyil y todos los miembros de la Comunidad se regocijarán ante los méritos de tales patrocinadores, y expresarán en forma respetuosa su deseo de que éstos puedan alcanzar una felicidad inagotable.
Estos seis puntos se relacionan con el principio de los seis espacios de Samantabhadra; y Yo, el Dzogchenpa Chögyal Namkhai Norbu, los ofrendo a todos los miembros de la Comunidad Dzogchen como una manera de mantener la presencia y la conciencia viva. ¡Que de este modo, todo lo bueno pueda incrementarse !

Posteado por : Liz Granger // Merigar // Abril 30, 2014
Traducción al castellano y edición : Laura Yoffe. Colaboración : Nélida Saporiti.