La relación entre el cuerpo físico y la mente

Chögyal Namkhai Norbu

Charla pública dada el 28 de abril del 2017, durante un evento sobre Medicina y Cultura Tibetana de tres días de duración, en la isla de la Gran Canaria , en las Islas Canarias, España.

Estoy muy contento de estar aquí con todos ustedes. Esta es la primera vez que estoy en este lugar. En general, la mayor parte del tiempo vivo en Tenerife. Soy de origen tibetano y recibí toda mi educación cuando estaba en Tibet. Cuando tenía 20 años, fui a la India, y – dos años después- fui invitado por Giuseppe Tucci , famoso tibetólogo , para ir a Italia donde trabajé en la universidad durante muchos años.

Como ustedes ya saben, durante muchos siglos, Tibet permaneció aislado y, por ese motivo, el antiguo conocimiento espiritual y las diversas ciencias antiguas permanecieron como estaban hasta ese momento. Cuando estudiaba en Tibet, no me daba cuenta del valor de la educación que recibí allí; pero después de haber trabajado durante muchos años en una universidad del mundo occidental, comprendí que Tibet tiene muchas cosas valiosas- no sólo para los Tibetanos- sino para todos los seres humanos. Por eso, un poco después, cuando terminé de trabajar en la universidad, me dediqué a comunicar este conocimiento a los demás.

Me solicitaron que explicara un poquito la relación entre el cuerpo y la mente.

En general, en las ciencias y en el camino espiritual tibetano, cuando nos referimos al ser humano, hablamos de tres puertas. Una ´puerta´ es algo que sirve para entrar en el conocimiento, o un modo de salir de un problema. Por ejemplo: si queremos ir a visitar un museo, tenemos que traspasar una puerta o un portón. Una vez que lo hemos traspasado, podemos descubrir lo que hay adentro. Del mismo modo, si estamos dentro de una prisión, para poder liberarnos, necesitamos traspasar esa puerta. Por ese motivo, nuestro cuerpo físico, nuestra energía y nuestra mente son denominadas ´tres puertas´. Es importante comprender que todos tenemos esta base. Al estudiar medicina tibetana se lo explica así, y las personas lo aprenden de esta manera. Esta es la base de la relación entre el cuerpo físico y la mente, y está conectado a nuestros distintos tipos de energía. Básicamente, nuestro cuerpo físico y todo lo relacionado con los cinco elementos y con la función de nuestra energía vital y los movimientos son parte de nuestra energía. Por ejemplo: si queremos tener un estado pacífico y calmo de nuestra mente, aunque tengamos una idea muy hermosa de esto, no será fácil hallar paz, porque la mente está relacionada con nuestra energía. Si deseamos tener una mente pacífica , debemos saber cómo trabajar con nuestra energía. Si queremos controlar y coordinar nuestra energía, necesitamos comprender cómo es nuestro cuerpo físico; porque la energía también depende de nuestro cuerpo físico.

La energía es muy importante en nuestra vida cotidiana. A veces, estamos contentos y todo nos va bien. Estoy seguro que todos ustedes han tenido este tipo de experiencia. Pensamos que somos muy afortunados cuando todo va bien y cuando no necesitamos hacer muchos esfuerzos para hacer las cosas. Incluso, si en ese momento compramos un boleto de lotería, tal vez podemos ganar. Otras veces, tenemos una situación opuesta y -aunque hagamos muchos esfuerzos- todo nos va mal. Cuando tenemos este tipo de experiencias, pensamos que están ligadas a la mala suerte o a la fortuna; pero están basadas en la condición de nuestra energía.

En Medicina Tibetana hablamos de tres humores que tienen origen en las tres emociones. La primera es la ignorancia. Pero ‘ignorancia’ no quiere decir que no tenemos educación .Significa que somos ignorantes de cómo es nuestra verdadera condición. No la observamos y no la conocemos, ya que sólo vamos atrás de nuestra mente, juzgando y pensando. Entonces, cuando las cosas no se corresponden , nos sentimos perturbados. Pero en un sentido real, en vez de la  suerte, eso se debe a la condición de los tres humores. Cuando nuestros tres humores están equilibrados de manera perfecta, estamos muy sanos.

Cuando uno de estos humores está desorganizado, o nos falta alguna función, tenemos alguna enfermedad y problemas. Esto es así por la condición de nuestros cinco elementos: cuando están dañados o desequilibrados tenemos muchos problemas. Cuando tenemos problemas y todo nos va mal, en ese momento, nuestra energía está desorganizada o dañada. En general, cuando tenemos este tipo de problemas, nos sentimos perturbados. Y no ayuda estar así. Es muy importante poder entender esto.

Hay muchas formas de coordinar y fortalecer nuestra energía. A nivel físico, hay muchos tipos de movimientos como los del Yantra Yoga para coordinar y fortalecer la energía . Por ejemplo: si tenemos problemas de este tipo y aprendemos y aplicamos los ocho movimientos del Yantra Yoga, podremos coordinar nuestra energía física. Hay muchas cosas relacionadas con el nivel de nuestra energía. En los caminos espirituales hay muchas tradiciones distintas que usan distintos tipos de mantras para ayudar cuando tenemos enfermedades específicas. También hay muchos mantras para controlar las negatividades que están relacionadas con nuestra energía .

Por eso, y antes que nada, es muy importante saber por qué tenemos ese tipo de problemas. Después, no será suficiente saberlo: necesitamos poder aplicar algo. Del mismo modo, podemos tener una situación opuesta cuando estamos muy contentos. Pero no es suficiente que estemos contentos. Es importante entender esto. Por eso, hablamos de ‘puerta’. ´Puerta´ es un modo de entrada al conocimiento. Necesitamos observarnos a nosotros mismos.

La raíz de todo es observarnos a nosotros mismos porque en nuestra condición todo es interdependiente. Hablamos de lo bueno y lo malo, pero son interdependientes. Lo bueno no existe por sí mismo. Hoy algo puede ser bueno, y mañana puede manifestarse otro aspecto, porque vivimos en el tiempo. Hoy no es mañana, y cada día se tienen distintos tipos de situaciones.

En vez de pensar demasiado y hacer muchos programas, es más importante que estemos presentes del mismo modo como cuando manejamos un auto. Al comienzo, cuando aprendemos a manejar un auto, no es fácil. Pero cuando nos familiarizamos con el manejar, no necesitamos concentrarnos sólo en el manejo. Cuando manejamos, podemos hablar con nuestros amigos, e incluso – si nos preguntan algo complicado- podemos pensar y contestar, mientras seguimos manejando. A esto se lo denomina ´presencia´. Aprendemos esto cuando manejamos. Pero nuestra vida no sólo consiste en manejar un auto. Si estamos presentes y nos observamos a nosotros mismos, podremos descubrir esto.

En realidad, es muy importante que nos observemos a nosotros mismos. En general, no nos observamos y no sabemos cuál es la raíz de todos los problemas . Por eso, al hablar de las tres emociones, la primera es la ´ignorancia´. Somos ignorantes porque no nos observamos y no sabemos cuál es la raíz de esto. Por ejemplo: podemos tener un problema con alguien. En nuestra condición humana somos muy orgullosos y pensamos siempre que nuestros modos son perfectos y que lo sabemos todo. Tal vez, no le decimos esto a los demás porque queremos ser educados. Si les dijéramos a los otros que sabemos más que ellos, éstos podrían pensar que somos un poco raros. Entonces, no se lo decimos, pero lo pensamos. Nuestro ego es muy fuerte; y por ese motivo, cuando tenemos algún problema, pensamos inmediatamente que somos inocentes, y que la culpa es del otro. E insistimos con esto. No sabemos cómo eso está relacionado con la interdependencia. Si no hubiera una conexión con la interdependencia, ¿por qué tendríamos algún problema con una persona? Cuando tenemos un problema con alguien es debido a que existe algún tipo de conexión.

Puede que no sea fácil convencer a esa persona, porque ella también debe tener un ego muy fuerte. Y así desarrollamos más y más nuestras tensiones . El mejor modo es observarnos. Podremos cambiar fácilmente nuestras ideas; pero es muy difícil cambiar las ideas de los demás.

A este modo de hacer las cosas se lo denomina ‘evolución’ en nuestro idioma. Cuando trabajamos con nuestra condición, y nos liberamos de nuestras tensiones, nos sentimos contentos. Si mantenemos esas tensiones y las desarrollamos más y más cada día, no nos sentimos felices. Esto significa que somos ignorantes porque no nos observamos.

Otra de las emociones raíz es el ´apego´. Un ejemplo de esto es cuando necesitamos o queremos algo. Cuando no es difícil o no nos es posible tener algo, nos enojamos. El apego y la renuncia son las dos bases de las emociones, y así vamos adelante del siguiente modo: derecha, izquierda, derecha, izquierda- como con nuestras dos piernas. Pasamos todo el tiempo así- desde la infancia hasta el final de nuestra vida- en vez de observarnos a nosotros mismos. Nunca disfrutamos de la vida, y se nos convierte en algo pesado y problemático. Por eso, es mejor conocer cuáles son esas tres emociones raíz. También tenemos celos y orgullo, que son la combinación de esas dos piernas: el apego y la renuncia. Debemos trabajar para observarnos y liberarnos de eso, porque es uno de los aspectos más importantes de nuestra vida.

Podemos seguir un camino espiritual. Hay distintos tipos de enseñanzas y tradiciones , pero- en un sentido real- la conclusión es que todas enseñan estas cosas aunque usen distintos lenguajes o las presenten de manera diferente.

Si aprendemos y tenemos experiencias, podemos comprender cuál es la esencia. Incluso, si no seguimos una tradición religiosa particular, podemos entender lo que debemos hacer para vivir en nuestra sociedad. Este tipo de conocimiento es muy útil para esto.

Por ejemplo: si ponemos todo en el lado derecho y el lado izquierdo, pasamos peleando el tiempo entero. A esto se lo llama ´limitación´. Al observarnos, podemos entender que nuestras limitaciones son la raíz de todo. Las limitaciones no son positivas.

En general, todos dicen que necesitamos tener paz, y es muy bonito hablar sobre la paz. Cuando yo trabajé en la universidad, participé de muchos encuentros de paz que duraban varios días. Cuando llegaba a un hotel muy hermoso que habían preparado, hablábamos sobre la paz. Cuando se terminaba, ya era historia y no quedaba casi nada en concreto. Sin embargo, cuando conocemos sobre el verdadero sentido de la enseñanza o el camino spiritual, o sobre nuestra condición, podemos descubrir que la raíz de nuestros problemas son nuestras limitaciones.

Sabemos muy bien que estamos viviendo en una sociedad limitada. Si no estamos limitados, no podemos hacer nada. Les voy a dar un ejemplo: tiempo atrás, todas las tradiciones Tibetanas del Budismo se encontraron en la India. La reunión fue organizada por la Oficina de Su Santidad Dalai Lama. En ese período, yo estaba trabajando en una universidad de Italia. Recibí una carta de los organizadores donde me invitaban a un encuentro; pero yo no podía ir porque en ese período tenía los exámenes de la universidad. Entonces , les escribí a los organizadores diciéndoles eso. Días después, recibí una carta de la Oficina del Dalai Lama donde se me decía que debía ir porque era una reunión muy importante. Por eso no pude decir no. Me organice para los exámenes y fui a Varanasi (en la India) donde íbamos a tener la reunión .

Habia una muchedumbre llena de lamas y de monjes tibetanos . Ellos me habían invitado, pero yo no sabía adónde debía alojarme. Pregunté donde quedaba la oficina de los organizadores y cuando llegué ahí vi que era una gran escuela de la tradición Gelugpa. Ellos me preguntaron a qué escuela pertenecía. Tuve dificultades para explicarles, porque cuando yo dejé Tibet (tenia casi veinte años), pero había pasado la mayor parte de mi tiempo estudiando en una escuela. Para mi no era necesario ser de una tradición en particular. Hasta los nueve años, viví en un monasterio perteneciente a la tradición Sakyapa, por lo cual, pensé que era Sakyapa. Pero, en relación a la tradición Tibetana, también fui reconocido como una reencarnación perteneciente a la escuela Kagyupa, y por eso, pensaba que era Kagyupa. Después seguí una enseñanza de la cual, el principio era llamado ´Dzogchen.´ Segui la enseñanza Dzogchen no porque perteneciera a esa escuela. Después de muchos años de estudio de las tradiciones Budistas en Tibet, finalmente comprendí el verdadero sentido de la enseñanza en la enseñanza Dzogchen. Por ese motivo, sigo la enseñanza Dzogchen . Pero básicamente, la enseñanza Dzogchen está relacionada con la escuela Nyingmapa. Debido a es, pensé que -tal vez- ellos podrían considerarme Nyingmapa. En verdad, no sabia qué contestarles. Les pregunté si podían chequear y ver a qué escuela pertenecía. Entonces, enviaron unos monjes a las oficinas de las distintas tradiciones y descubrieron que yo pertenecía a la escuela Nyingmapa . Después de descubrir esto, finalmente conseguí un lugar donde alojarme.

En la enseñanza Dzogchen , la raíz de todos los problemas es la limitación. Cuando observamos esto y lo descubrimos, sabemos que – en un sentido real- debemos ir más allá de eso. Al tener este conocimiento podemos reconocer todas las limitaciones que se aplican en nuestra condición relativa. Cuando sabemos que las limitaciones son negativas, y que éstas son la raíz de todos nuestros problemas, podemos trabajar con eso. Si no lo sabemos y pensamos que las limitaciones son importantes, entonces somos controlados por éstas . Les daré un ejemplo.

Cuando trabajaba en la universidad de Italia , en China estaba ocurriendo – en ese período- la revolución cultural. En ese tiempo yo recibía mucha información negativa sobre los monasterios en Tibet que estaban siendo destruídos. Conocía un poco del sistema comunista chino porque antes de ir a India había pasado dos años en China (cuando tenia 16 años ). Había recibido el nombre de una reecarnación y me habían invitado como representante de los monasterios para participar en una conferencia en China. Allí tuvimos una conferencia de cinco días donde la gente hablaba, pero yo no entendía nada. Sólo había estudiado en un colegio y no sabía nada acerca de la situación política.

Cuando la conferencia concluyó, ellos formaron una nueva escuela con gente china jóven que trabajaba en Tibet Oriental, que aprendía el idioma tibetano. Durante ese encuentro, eligieron a dos maestros: uno era llamado Konkar Rinpoche, erudito muy famoso. El otro elegido fui yo, aunque en esa época era muy joven. Por eso, no tuve la posibilidad de volver a Tibet y tuve que permanecer en China durante esos dos años . Durante ese período, estudié el idioma chino y aprendí sobre el sistema político, y asi aprendí un poco más sobre la situación .

Yo creía que – tal vez- los chinos habían destruído algo, pero nunca pensé que habían destruído todo, porque China era un país muy grande y había mucha gente que conocía el valor de la cultura. Aunque yo recibía mucha información, no creía completamente en lo que me decían .

Después , en el año 1982, fui a Tibet por primera vez (después de haberme ido ). Entonces vi que los monasterios y casi todo había sido destruído. Estaba muy sorprendido porque antes yo no creía que eso había sucedido. Estuve muchas semanas allí y las autoridades locales me ayudaron, lo que fue muy bueno. Luego, antes de irme, fui invitado a una cena donde me preguntaron sobre la situación actual en Tibet. Yo les dije que era fantástica, que todo era muy hermoso.

De manera relativa, éste es el modo cómo debemos trabajar con las circunstancias. Aunque sepamos que algo es una limitación, que algo es muy negativo, podemos aceptarlo y saber cómo trabajar con las circunstancias, si somos concientes de ello.

Eso lo aprendí en la enseñanza Dzogchen. No sólo es hacer meditación, cánticos y plegarias. Básicamente, es estar presente y trabajar con las circunstancias. Yo siento que realmente es algo muy útil, no sólo para las personas que siguen un camino espiritual . Si tenemos la base para la evolución, eso ayudará a nuestros compatriotas y podremos trabajar muy bien en nuestras situaciones limitadas. Yendo gradualmente en esa dirección , aumentando y desarrollando nuestro conocimiento. A eso se lo llama ´evolución´.

Cuando llegué a Italia, trabajé con el Profesor Tucci, famoso tibetólogo que había estado siete veces en Tibet. El era famoso porque tenia un vasto conocimiento de la cultura tibetana. Un dia, me preguntó sobre las distintas escuelas y tradiciones de Tibet, y sobre un tipo de enseñanza llamada Dzogchen. El no sabia nada sobre esa enseñanza porque –oficialmente- el Dzogchen no es una escuela, y tampoco es una tradición. El Dzogchen es una de las enseñanzas más antiguas que han existido en Tibet durante siglos. Yo le expliqué y le mostré algunos libros con explicaciones sobre la enseñanza Dzogchen. Por supuesto que en el camino de la enseñanza Dzogchen también hay meditaciones y un amplio rango de prácticas. Pero, lo que yo descubrí, es que el principio de la enseñanza Dzogchen es muy útil para nuestra sociedad. Si desarrollamos esto, tendremos posibilidades de tener paz en el mundo. Antes que nada, podremos observarnos a nosotros mismos y liberarnos de nuestras limitaciones.

Les voy a dar un ejemplo: en la enseñanza decimos que todas las escuelas de la tradición budista le dan demasiada importancia a su propio punto de vista y que discuten esto entre las escuelas distintas . Los hindúes y otras tradiciones han desarrollado sus propios puntos de vista. Durante muchos años, yo también estudié ese tipo de enseñanza en el colegio y estaba convencido que sabía muy bien todas las tradiciones. El colegio en el que estudié pertenecía a la tradición Sakyapa. Yo había estudiado muy bien el punto de vista Sakyapa, por lo cual estaba convencido de que ese punto de vista ( que niega el de la tradición Gelugpa )era el más importante.

Cuando conocí a mi maestro de Dzogchen, él me trasmitió en forma directa el conocimiento del Dzogchen de manera concreta. Me decía que el punto de vista de la enseñanza Dzogchen no era lo que yo había aprendido. Me quedé muy perturbado al oir esto por todo lo que había aprendido y estudiado. En cambio, mi maestro me dijo que yo debía descubrir qué diferencia existe entre cómo funciona un par de anteojos y cómo funciona un espejo. Si tenemos un buen par de anteojos, podremos ver –incluso- las cosas más pequeñas que estén frente a si mismos. Eso significa que permanecemos en una visión dualista : yo estoy aquí y hay algo allí, y yo quiero chequear lo que son esas cosas. Pero, en la enseñanza Dzogchen , primero nos observamos a nosotros mismos. Un ejemplo de esto es el del espejo. Si nos miramos en el espejo, inmediatamente, aparece nuestra cara. Si hay alguna anormalidad en mi rostro- tal vez mi nariz no sea normal, pero yo no reconozco esto en el espejo, y no reconozco mi cara- si alguien me dice que mi nariz es rara, no me gusta. Quiere decir que no nos observamos a nosotros mismos. Si- en cambio- yo reconozco en el espejo cómo es la forma de mi nariz , no habrá necesidad de que alguien me diga cómo es. Y lo podré aceptar.

Mi maestro me decía que el punto de vista de la enseñanza Dzogchen es observarnos a nosotros mismos. Cuando nos observamos, podemos descubrir cuántas limitaciones tenemos, cómo esas limitaciones crean muchos problemas y cómo podemos liberarnos de esos problemas . No vamos más atrás de los problemas ni creemos en nuestros inventos. Y así nos liberamos de esas limitaciones.

Lo mismo sucede con la situación en nuestra sociedad. Podemos ser parte de esto o de un partido político, porque nuestra condición siempre es limitada. Pero no creemos seriamente que éste sea el objetivo final. El objetivo final es observarnos y descubrir que la limitación no es buena, y que -en ese sentido- estamos condicionados por la limitación. Este es un ejemplo que aprendí en la enseñanza Dzogchen. Es importante -no sólo en la enseñanza – sino también en nuestra sociedad. Cuando iba a los distintos encuentros sobre la paz , nadie hablaba de nuestras limitaciones. Sólo se hablaba sobre la importancia de la paz. Pero podemos hablar y hablar, y eso no funciona de un modo concreto .

Antes que nada necesitamos descubrir qué es lo más importante. Un ejemplo de esto es que si tenemos un problema a nivel físico, como una enfermedad, podemos entender que es algo relacionado con nuestra energía. Podemos ir a un médico (porque somos ignorantes de la medicina), y pensar que el doctor es un experto. Aunque él sea un experto, siempre hará preguntas a sus pacientes sobre lo que comen, sobre lo que hicieron, etc, para descubrir las causas secundarias de la enfermedad. Finalmente, el médico podrá identificar el problema y aconsejar qué hacer. Este es un ejemplo de cómo necesitamos descubrir la raíz de un problema. Después, si lo descubrimos, nos sentimos contentos. Pero no es suficiente. Debemos aplicar el conocimiento que hemos descubierto. Todo será más fácil si descubrimos cuál es la verdadera condición y aplicamos (ese conocimiento).

Cuando yo les doy explicaciones a mis estudiantes, ellos aprenden gradualmente. A veces, me dicen que les cambié la vida. Pero yo no le cambié nada a nadie. Sé que cada uno tiene sus propias limitaciones. Pero lo que yo puedo hacer es explicarles y hacer que se entiendan, que se observen a sí mismos. Al descubrir su condición están más libres, se sienten más relajados. Al estar relajados, su sitación también cambia. Pero ellos piensan que yo los cambié; cuando -en realidad – ellos se han cambiado a sí mismos. Esto es algo muy importante que deben aprender en la vida cotidiana.

Algunos dicen que siguen las enseñanzas budistas. Está muy bien seguir algún método particular y aprenderlo. Pero, el tiempo pasa y nuestra vida es muy corta. Podemos ver que el tiempo pasa, y podemos oir el tic tac del reloj. El tiempo siempre va hacia adelante, nunca hacia atrás. Asi es nuestra vida que pasa muy rápido. El tiempo es algo muy importante. Al saber que el tiempo es importante, debemos disfrutar de la vida, y sólo podemos hacerlo si estamos relajados.

Todos saben que estar relajado es algo muy útil. Pero no es suficiente saber que estar relajado es algo muy bueno. Cuando las personas no saben cómo relajarse, podrán ir a ver a un maestro y aprender. Si alguien viene y me dice que no sabe cómo relajarse, yo tengo que explicarle algo. ¿ Qué es fácil hacer para relajarse un poquito? Yo les digo , por ejemplo, que pueden hacer una práctica de respiración, inhalando, yendo hacia arriba y luego exhalando agachándose , y repetir esto veinte o treinta veces . Luego, deben acostarse, y después de un rato, podrán sentirse un poquito relajados. Pero, aunque hoy puedan relajarse con ese tipo de respiración , mañana será otro día, y necesitarán hacer esa respiración nuevamente para poder relajarse. Para poder estar completamente relajados, deberán trabajar -no sólo con la respiración- sino con una respiración relacionada con la mente. En ese caso, sabemos que debemos observarnos en relación a las limitaciones de la mente.

En general, seguimos demasiado a nuestra mente, pensando, juzgando, haciendo planes, considerando que somos inteligentes. Por momentos, la mente es muy útil; pero no es bueno que la mente nos domine, ni que seamos esclavos de la mente. Es bueno si nosotros dominamos a la mente. En ese caso, necesitamos observarnos a nosotros mismos, y entender la raíz de cómo nuestra mente está relacionada con nuestras limitaciones. Entonces, la mente no podrá dominarnos, ya que – al saber esto- no seguiremos a la mente.

De otro modo, si seguimos demasiado a nuestra mente, y si la mente tiene éxito en dominarnos, no sólo nos dominará a nosotros: también dominará a nuestra energía. Cuando la mente domina nuestra energía, podemos llegar a tener problemas muy pesados. Algunas personas piensan que ven cosas que no hay y están seguros muy seguros de que alguien les habla al oído y les dice – por ejemplo- que salten al vacío desde una ventana. Muchas personas llegan a saltar desde una ventana y mueren. Este tipo de cosas suceden cuando las personas están muy dominadas por la mente. En estos casos, no es muy fácil coordinar y hacer lo que necesitan como algunas prácticas espirituales más profundas de fijación o de métodos para coordinar la energía . Eso significa ´reeducar´ a nuestra mente. Podemos hacer esto cuando la mente está dominándonos, y cuando la mente aún no ha tenido éxito en dominar nuestra energía.

Es muy importante que comprendamos este tipo de situaciones. Cuando sabemos esto podemos estar más concientes. Por eso, debemos recordar estas cosas en la vida cotidiana, ya que son muy útiles. Y no sólo recordar las enseñanzas espirituales. En nuestra condición relativa, necesitamos estar presentes, no distraídos, como cuando manejamos un auto. Si aprendemos y desarrollamos el ´estar presentes´ de esta manera , esto será una práctica muy importante, incluso una práctica espiritual.

Por ejemplo: yo estoy enseñandoles danzas a mis estudiantes. Algunos se sienten muy raros y piensan que estas son danzas comunes. Pero, si estamos presentes, podemos integrar un camino espiritual en las cosas ordinarias. Por eso, debemos aprenderlas porque es algo muy útil para todos. No siempre necesitamos ser practicantes espirituales. Tampoco necesitamos rehusarnos o negarnos a esto, ya que todo es relativo.

Transcripto y editado por Liz Granger

Traducido por Laura Yoffe.